29 julio 2017
Hablábamos anoche en el Ateneo, tras la conferencia de los viernes y en plena sesión de copeo y baile de salón viejotequero* donde las apologías llenan cualquier espacio cuando se trata de entablar algún caprichoso ritmo donde las feromonas masculinas y femeninas empiezan a provocar comportamientos específicos en los seres del sexo contrario, hay quien rompe el hielo de la nocturnidad bien interpretada con un … “Cualquier tiempo pasado fue mejor”, hielo que salvo el que se va colocando en los anchos vasos de los Tom Collins o de los Bacardí-Cola, se derrite a la velocidad con que salen los infieles personajes famosos perseguidos por los estúpidos reporteros de la prensa rosa.
– Así que tal comentario tiene una rápida secuela creada por el siempre apuesto y setentón hombre de mundo que vaso en mano, canas largas y engominadas, esgrime otra frase poderosa que ahora se ha puesto tan de moda en la gente que siendo de mi medad, siempre me parecen mucho más viejos que yo, y que, más o menos, dice … “No, el mejor tiempo no es el pasado, ese ya no volverá, el mejor tiempo es ahora, hay que vivir el momento”.
– Pero entonces, salgo yo – como si hubiera estado esperando ese momento desde que nací para este mi nuevo mundo de la progresía de intrépido bloguero – y digo … “No, amigos no, yo voy a seguir rezando para creer y haceros creer, que el mejor tiempo es el que viene, sí, el que está aún por vivir”.
– La que se armó no tiene precio ni web bastante grande para escribirlo aquí y ahora. Los contrariados progres empezaron a quitarle hierro al asunto y se lanzaron a la yugular de las féminas sin pareja mientras el de la música, siempre atento, se puso a tocar eso tan moderno de … “Gozar la vida” y que, por cierto, a mi tanto me pirra …
* viejotequero: Que es propio de las viejotecas
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com