"Gluten", esa palabra me suena...la hemos escuchado muchísimo desde hace unos pocos años hasta el día de hoy, por las diferentes modas y tendencias de dietas "libres de gluten" aunque esta ola de información ha surgido a raíz de tendencias de los artistas y famosos, la verdad es que se calcula que aproximadamente el 15% de la población mundial puede ser intolerante al gluten...es un gran número.
Pero...¿qué es el gluten? Pues es un componente MUY MUY MUY común y se encuentra en la mayoría de las cosas que consumimos, se puede encontrar en todas partes: desde panes y salsas hasta incluso champús...sí, champús, pues son alimentos y productos a base de trigo, centeno, espelta o cebada, la gliadina y la glutenina. Además, también condiciona consumir otros productos si están contaminados, como la avena o el maíz. Esto se puede producir porque a menudo se procesa todo en el mismo equipo que el trigo.
Si alguien es intolerante al gluten, el uso de estos productos puede perjudicar gravemente su salud y su comportamiento, por ejemplo: problemas autoinmunitarios (enfermedad celíaca), alérgicos (como son la alergia respiratoria, la alimentaria o la de contacto) y de sensibilidad a esta proteína.
Si sospechas que tu hijo puede ser intolerante al gluten o está sufriendo algún tipo de crisis y no sabes cuál es su causa, ten en cuenta las siguientes señales que compartiré contigo para identificar la posibilidad de la intolerancia a este componente.
Veamos cuáles son los signos clave a identificar:
1. Problemas con el sistema digestivo: gases, hinchazón abdominal, diarrea o estreñimiento.
La intolerancia al gluten afecta sobre todo al sistema digestivo, por lo que la persona intolerante tendrá muchos problemas a la hora de hacer la digestión con productos con gluten. Esta es una señal muy clara que puedes identificar fácilmente vigilando su alimentación y su posterior reacción.
2. Fatiga o niebla mental
Después de consumir productos con gluten, tu hijo puede sentirse un poco débil e incluso desenfocado.
3. Mareos
Los alimentos con gluten pueden provocarle mareos, desequilibrios y otros síntomas neurológicos a tu hijo.
4. Migrañas
El trigo puede actuar como agente desencadenante de migrañas. Si eres sensible al gluten, serás mucho más susceptible a este tipo de migrañas.
5. Cambios de estado de ánimo
El gluten puede provocar trastornos en el ánimo y en el comportamiento. Estamos hablando de ansiedad, depresión, cambios constantes de humor e incluso trastornos de déficit de atención o desorden por hiperactividad.
6. Piel dura y escamosa
Se puede producir una afección llamada queratosis pilar, conocida como piel de gallina, sobre todo en la espalda, los brazos o las mejillas. Esto se debe a una deficiencia de ácidos grasos y de vitamina A que deriva de una mala absorción de grasa porque el gluten daña al intestino.
7. Desequilibrio hormonal
En momentos de cambios hormonales, el gluten puede afectar en mayor grado estos desequilibrios. Por ejemplo, si tu hija está en plena pubertad, el consumo de gluten podría impactar en sus periodos.
8. Inflamación
El gluten puede provocar tanto inflamaciones como dolor en las articulaciones.
Si sospechas que tus hijos o algún cercano puede tener este problema, considera hacerle la prueba de la enfermedad celíaca.
No obstante, la mejor manera para determinar si tu hijo es intolerante es probar con una dieta sin gluten durante al menos tres semanas y observar cómo evolucionan los síntomas. Así podrás asegurarte de que sufre de intolerancia y, a la vez, sabrás cuál es su tratamiento.
Hoy en día, tienes muchísimas opciones para una dieta libre de gluten. Los restaurantes ofrecen opciones sin gluten y en el supermercado encontrarás productos totalmente libres de gluten. Busca por el certificado oficial para asegurarte de que es totalmente compatible.
Fuente: www.rebotalo.com