15 julio 2017
(Mensaje de cada año, de cada día de cada año)
Raro, me suena raro oír la fecha y que en el Santoral no aparezca mención alguna de gente conocida, de gente ilustre, bueno, al menos tan ilustre como yo ¿Cómo es posible? – me preguntaba yo entre las bambalinas del sueño, como único lugar posible donde a uno se le ocurren estas morondangas – por tanto y una vez pasado el susto de verme, nuevamente, en el espejo, me he aseado, afeitado y puesta colonia del Rabanne Classic hasta en las encías, voy a esmerarme en la refacción de mi estropeado esqueleto que no es otra cosa que la de dejarme querer por quien quiera hacerlo y yo, aún y siendo fácil para ello, prefiero, a mi edad, las costumbres más tradicionales y les voy a invitar a todos los míos y especialmente a Ella, a que lo hagan, a que me coja la mano y hasta los pies, y todos juntos partamos hacia ese nuevo viaje que hoy empieza para mi … la meta, como todos saben, es el próximo 15 de julio del 2018, desde allí, cuando llegue, repetiré éste en señal de amistad hacia esa otra amiga cual es la vida, mi querida vida.
Y ahora, en señal de despedida y de deseos de un día feliz para todos, diré lo que decía Woody Allen en estos casos: “Solo quien ha comido ajo puede darnos una palabra de aliento” … yo ya he tomado mi ración matinal, por tanto … ánimo buena gente, la vida es cosa nuestra, cada uno de la suya … nadie te ayudará a llevarla mejor que tú. Año 67, día 1 … ¡¡¡ Allá voy !!!
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com