.................................................... Fotografía: Steve McCurry
04 junio 2017
- Puede que la noche de las tormentas no nos deje ver lo que, realmente, nunca hemos querido ver. Las cosas solo pasan, no siempre podemos hacer posible que se produzcan a nuestra voluntad y sin que nadie pueda pagar por ello, ni nadie, por contra, pueda desearlo tanto.
- La sangre de las heridas, si son profundas, nunca deja de manar antes de que la carne muera o el alma deje de sentir.
- Nadie es dueño de nada, ni de nadie, solo buscamos aquello que pensamos tener, aunque, ciertamente, nunca nos hayamos creído que lo poseemos.
- La fuerza de la virtud imaginaria que se expresa en las noches de insomnio, de amor incontenido y/o de lágrimas secas por el dolor que nunca has sentido, te hacen más fuerte y mucho mas torpe.
- Ciegos de sexo, masturbadores del deseo, pestilentes sesos desnudos incapaces de valorar el mal o el bien sin precio alguno, todos los sueños terminan con el último latido, el de la realidad que nos devuelve a la vida, la cual, queramos o no, es la que nos debiera hacer pensar en todo aquello que tenemos sin haberlo deseado y en todo aquello que no poseemos y que ya nunca poseeremos, por mucho que lo hubiéramos deseado.
- La vida es una suerte, solo eso, ni es mucho, ni mucho menos es poco, por eso, quizás, no debiéramos olvidarlo nunca.
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es