...................................... Fotografía de Jeanloup Sieff - (Muy Cerca)
15 abril 2017
A veces, como me ha sucedido hoy, pienso que he escrito esto mismo una cien veces, aunque nunca me acuerdo donde:
Cada día es un poco más difícil llegar con el calcetín matutino a la punta de los pies, para luego subir poco a poco, como si de un lagarto se tratara, y llevarlo hasta la rodilla, todo ello casi como si de una prueba de acceso al ejército se tratara para mi.. ¿Me habrán crecido los dedos de los pies?, no lo sé, pero están lejísimos.
Bueno, por contra, y gracias al Wii, consigo levantar la pierna hasta la que la rodilla llega a la altura del ombligo y mantenerlo allí algo más de 30 largos segundos, sin problema, mientras con la otra aguanto, en equilibrio, todo el cuerpo, hasta que ¡zas! beso el suelo.
Ni que decir tiene como se me están poniendo los brazos como los de un mono, pues sus amigas las piernas del mismo esqueleto están de un vago que no se pueden llevar ni a un paseo mas o menos normal sin que te pegues un par de sobresaltos porque sus pies han decidido tropezar con todo aquello que levante mas de dos micras del suelo.
Bla,bla, bla …
No, no creo, ni quiero hacerme pesado, este es un mensaje para todo aquél que no sepa que la vida, casi siempre, está en otra parte de donde él cree que está, y esa parte, casi siempre, está muy cerca. Daros prisa, el tiempo es un verdugo inexorable y a veces no nos damos cuenta que ya se nos acaba. Ay, el tiempo, hay que aprovecharlo y a la mayor celeridad posible, no sea que cualquier día se apague inesperadamente la luz que nos lleve al silencio menos amado.
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es