Es escalofriantre realmente pensar en la irresponsabilidad de quienes organizaron el concierto de música barroca al aire libre en Viena. Pero ya sabemos que Austria es un país donde cualquier cosa puede pasar, donde no hay controles, donde el nazismo tuvo un bunker de lujo vulgar. Pensemos en los 2700 policías que se desplegaron para evitar incidentes en el baile anual del partido ultranacionalista FPÖ.
Como todos saben En marzo de 1938, la Alemania nazi incorporó a la República Austriaca en lo que llegó a conocerse como “Anschluss”. Una vez que asumieron el poder, los nazis rápidamente aplicaron legislación antisemita alemana a Viena y al interior de Austria.
Pero esto no hacía falta explicarlo porque en Argentina todos son expertos en historia, en sociología, en sicología, en política, en medicina, hablan 3 idiomas, todos saben música, pintura, literatura, ingeniería y hasta física cuántica.
Por eso Argentina condena a este país que permite ir desnudas a las personas a un museo. Estas atrocidades son desconcertantes. Alarman. Son todos cabezas, negros de mierda, (http://www.elpopular.pe/actualidad-y-policiales/2013-02-03-museo-de-viena-permitira-visitantes-asistir-desnudos).
En este contexto (porque todos los argentinos saben de sobra que las cosas se pueden entender solo dentro de un contexto y no fuera de el) hubo fuertes críticas Rudolf Von Fati el organizador del concierto de música barroca porque dos personas que se resfriaron. No faltan quienes comparan esto con la tragedia de Insbruk donde en una muestra de pintura renacentista, 566 personas tuvieron fuertes deseos sexuales que nunca confesaron que se les notaba en la cara. Porque como todos saben, la cara es el reflejo del alma enferma y podrida.
Desde la prensa, hubo duros cuestionamientos por no haber previsto la posibilidad de los resfríos al hacer el concierto al aire libre. La prensa dijo en un primer momento que habían sido 10 las personas resfriadas. La fiscal de Viena llamó a todos los músicos de la orquesta de Cámara para que presten declaración indagatoria como imputados en la causa. El partido Verde acusó al partido Azul, que a su vez acusó al partido Negro, que a su vez acusó a toda la oposición. El oficialismo en tanto, se desligó de los resfríos, pero la guerra mediática, política y social ya se había desatado. Los militantes de la derecha nazi dicen que los músicos barrocos tienen un doble discurso dato que mientras exhiben violonchelos carísimos, en realidad son pobres y ganan muy poco dinero. "Son hipócritas", resumió un vendedor de relojes de Viena que no estuvo en el concierto, pero que quería opinar. En su análisis socioeconómico de los músicos barrocos, explicó: "Tocan esa música extravagante y se cagan de hambre. Que no vengan a decir que tienen plata porque es mentira. No son ricos, son más pobres que los africanos negros de mierda incultos, ignorantes que no quieren trabajar y prefieren sentarse a mirar las jirafas y comer lo que les da la tierra. Los africanos son los anticapitalistas del mundo".
En tanto, el ministro de Economía de Austria, no tuvo reparos en señalar el doble discurso. Edin Van Vasten argumentó: "Hablan con un mensaje antisistema contra la pobreza, pero son pobres y estamos hartos los mensajes antisistemas porque en Austria somos antisemitas".
Sin lugar a dudas, la sociedad "australiana" (de Austria) se desmadró. Las aguas están divididas entre los que apoyan a los músicos barrocos y los que los criminalizan y estigmatizan tratándolos de mercantiles que usan las composiciones de Johann Sebastian Bach y no pagan derechos de autor.
"SON UNOS DELINKUENTES -escribó Furbún Colestón, un entendido en calzado de cuero, en su cuenta de Facebook- TIENEN QUE ESTAR PRESOS TODOS ESOS BARROKKKKKKOSSS DE MIERDA TODOS ANTINAZIS Y ANTIDECRISTO"
Mientras tanto, analistas verdaderamente inteligentes ven un sentido macroeconómico en el mundo que provoca que los laboratorios dispersen virus en los conciertos de música barroca al aire libre para luego vender más medicamentos a precios exhorbitantes.
Sin lugar a dudas, la desmesura de la sociedad de consumo provoca estos desmanes, estos incidentes en los conciertos barrocos donde se mezcla la política, la historia, la economía, la sociología, la sicología, la ontología, la semiótioca y la geometría euclidiana.
Pero de lo que menos se habla es de música barroca y mucho menos de los resfríos en estos conciertos anárquicos.
Es tiempo que se tomen medidas urgentes para detener esta locura. Austria está fuera de control y las bandas barrocas ya no respetan nada, ni siquiera nuestra tradición hitleriana.
Entonces, los ciudadanos que pagamos nuestros impuestos, que no concurrimos a estos conciertos de cámara, exigimos mayor control del Estado. Que el gobierno nos cuide. Queremos seguridad. Basta de Resfríos antinazis. Basta de barroKKKKKismo. Dijo un limpiador de plazas que, "esos delincuentes barrokkkkianos se fueron del recital sin un solo peso. Nada. No se llevaron nada. Son unos ladrones. Yo los ví, con las valijas ¡¡¡¡Vacías!!!! es increíble que el Estado permita que los músicos barrocos no sean Ricos".
Mientras tanto el mundo mira a los australianos de Austria y se pregunta: ¿hasta donde llegará tanta locura?
Fuente: www.lavanguardia.com