............................................................... Pintura de Fabián Pérez
19 febrero 2017 - 2015
"Mira, Enrique, llevábamos dos semanas sin hablarnos, incluso me fui al apartamento de la Playa unos días. Ayer tuve un mal sueño, soñé cosas horribles, como si mi conciencia hubiera ajusticiado a mi orgullo, a mi estupidez, me hizo ver lo que podría ser mi vida sin ella, tirando por la vida mas de cuarenta años de feliz convivencia, salté de la cama y salí corriendo a buscarla, llamé a la puerta, me abrió y tal como la vi me acerqué a ella y la abracé, nos abrazamos, luego nos besamos y ... mucho más, resolvimos todos nuestros errores de distancia. El fin de semana nos vamos a Benidorm, al barrio viejo, a un hotel donde pasamos nuestra noche de bodas en el 72 ... sin límite de tiempo, nos quedaremos allí hasta que el cuerpo nos pida otra cosa. Enrique: El orgullo, la soberbia, el machismo ... una mierda, donde hubo siempre queda, reconocerlo es de sabios, lo demás ... una estupidez".
La de Conrado, ese viejo Jefe de Obra de mi etapa constructora de los 80, no es que sea una gran noticia a la que los periódicos dediquen una sola línea, claro, pero a mi me llegan y no es por ninguna Red Social, ni por guasap, ni por cualquier medio virtual, me llegan siempre con un café en la mano, un codo en la mesa y un reflejo vidrioso en el cristalino, me llegan con el contacto humano, con el directo, con la mirada de los ojos clavados en los míos ... me llega y ... me parte el alma, pero son heridas que ayudan a vivir ... a sentir y eso ... me gusta, me gusta como soy ... como soy, ahora.
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es