Dicen que las personas que tienen mascotas son más felices, nunca están solos y siempre hay alguien que los espera con alegría cuando llegan a casa. Sin embargo, ese amor incondicional debe retribuirse con cariño, cuidados y atención.
Por eso, aquí te compartimos información importante que muchos veterinarios no comparten con sus pacientes.
Es falso que las hembras deban tener una camada o un primer celo antes de ser esterilizadas. Desde el punto de vista clínico, se sugiere la castración luego del primer celo, que es cuando la mascota alcanza su desarrollo máximo. Desde lo preventivo, un oncólogo recomendará hacerlo antes del primer celo ya que las posibilidades de que aparezcan tumores de mama se reduce a cero.
Si quiere evitar que un cachorrito se coma sus zapatos, o que un gatito se trepe a sus cortinas, considere adoptar un animal adulto.
Así como uno debe hacerse un chequeo médico periódico, es importante que lleves a tus mascotas al menos cada seis meses para sus vacunas o desparasitación de rutina.
Quitarles las uñas a los gatos es arrancarles su personalidad, además de que es una operación muy dolorosa. Lo mejor es que yo se las recortes cada quince días o que aprendas a hacerlo en casa: es una maniobra muy fácil.
Si un alergista te dice que te deshagas de tu mascota, ¡piénsalo bien! Averigua qué alergia tiene, pues podría ser que sólo dejes desamparado a tu perro o gato, y el origen de su problema sea el polen o el polvo.
Adopta un animal mestizo en vez de uno de raza pura. Además de ahorrar dinero y ayudar a resolver la sobrepoblación de refugios, son animales más saludables que los que le venden los seudocriadores, debilitados genéticamente debido a que se cruzan entre hermanos, lo que los vuelve delicados. Un perro mestizo posee una selección natural de genes que lo hace más fuerte.
En mascotas enfermas, sin cura y que sufren, sugerimos la eutanasia, pero no para deshacerse de un animal sano que ya no quieres. Esta práctica siempre debe ser sugerida por un veterinario.
Puede pasar en algún momento que tu mascota esté insolada o haber sufrido un golpe de calor. En verano, ten en cuenta las áreas de sombra, hidrata a tu mascota e, incluso, aplícale protector solar (siempre lejos del hocico).
Un perro que estornuda no siempre está resfriado, no es algo habitual. Suelen estornudar por estar contentos, excitados, ante olores fuertes o para quitarse algún elemento irritante del hocico.
Baña a tu mascota una vez cada 15 días: de lo contrario barrerá la capa protectora de la piel y correrá el riesgo de provocarle otros daños.
Fuente: ar.selecciones.com