06 febrero 2017
Anoche, con los ojos como cristal en lluvia, me gustó contestar a un kilométrico correo-e de uno de esos admirados y jóvenes, amigos del ayer. Me llevó su tiempo ... mucho tiempo. Lo pasé bien leyendo, primero y contestando, después. Me gusta recibir ese tipo de cartas al estilo antiguo, es decir ... "espero que al recibo de la presente ...". Cartas no rutinarias, sin chistes, sin pps de señoras en bolas o de un señor atropellando a trescientos chinos con recochineo. Cartas comunicando sentir, solo eso.
Me gusta creer e imaginar que las cosas no son como son, que las que ocurren en realidad las pongo en un mágico filtro y hago ver que no me gustan cuando, precisamente, no me gustan, y las convierto en algo que sí me gusta y, lo que es mejor, las uso como si realmente hubieran sido así.
Me diréis y me digo, que pueda parecer que estoy enloquecido o enloqueciendo ... es probable. Que ignorar la realidad es una estupidez que no conduce a nada, seguro, que eso es de gente sin cabeza, también, pero resulta que a mi en el tiempo que me queda ya nadie me va a valorar por mi brillantez, por mi capacidad de estratega, por mi facilidad para controlar un negocio, por mi sentido de la responsabilidad, por mi especial pragmatismo ante situaciones difíciles ... por ser como fui o quise ser, no, ahora soy yo el dueño de mi tiempo, de mis verdades y de la forma en que quiero vivir cada día que me queda y así ... día a día, vivir en la vida que yo me quiera inventar o imaginar hasta convertirla en realidad, mi realidad. Nadie tiene derecho a estropearla por mucho que lo quisiera o intentara, puede que hasta nos quieran, pero ya somos prescindibles … pero solo cuando ellos quieren … ¿verdad?
Amigos del tercer mundo social, no lo permitáis ... nuestro futuro es nuestro, solo nuestro y de nadie más. Revolución o muerte … cualquier edad es buena para ello, sometimiento o involución … NUNCA – (Al menos mientras podamos).
http://etfreixes.blogspot.com.es/
Fuente: etfreixes.wixsite.com