1 enero 2017
Recuerdo que un día me caí … y, aunque tomándome mi tiempo, me levanté. Y así uno y otro día, tomándome mucho más tiempo cada vez, hasta que por fin entendí que debía mirar hacia el suelo que pisaba antes de dar un paso. Ahora también me caigo … pero ya no me hago daño, se donde debo caerme … y con quien.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com