Es común que un dictador que ha arruinado su país se agarre a la silla a cuatro cerrojos, pues las cadenas de crímenes y robos que ha cometido no le dejan otra opción. Sabe que si pierde el "poder" no le irá bien. Ahora que otra cosa es el que sus cerrojos se mantengan, pues allende sopesan qué tan conveniente es que se mantenga.
Son cosas de la geopolítica.
Esta nota es de.... ¡Uuuuuh!