¿Piensas estar acostado todo el día?, ¿te suena esta frase? Si la respuesta es sí, definitivamente este artículo es para ti.
Nos han enseñado que la actividad física es elemental para mantener un estilo de vida saludable, pero ¿qué pasa si te digo que ser perezoso no es tan malo según investigaciones científicas? Sagepub.com y Quora.com nos comparten toda la información.
Las universidades Florida Gulf Coast y Appalachian State iniciaron una investigación sobre la relación que tiene el esfuerzo para pensar de un ser humano, con su actividad física. Tal como como fue mencionado previamente, los resultados arrojaron que las personas muy inteligentes planean, reflexionan, contemplan y se aburren poco, porque la mayor parte del día están inmersos en sus pensamientos. Por otra parte, si una persona se aburre muy fácilmente, necesita estar constantemente en movimiento y, por ende, mantienen su mente ocupada en alguna actividad física.
Para el estudio analizaron la conducta de dos grupos. Uno de pensadores un tanto reflexivos y otro de personas que decían dedicarle muy poco tiempo a indagar en sus pensamientos Evaluaron a ambos grupos 30 segundos semanalmente, midiendo qué tan activos eran físicamente. El resultado final fue que aquellos que emplean más energía física, piensan menos; quienes piensan más son los que hacen menos deporte. La diferencia fue más notable los días de trabajo, en comparación con los días libres.
Por otro lado la accesible información nutricional y física (onda fitness) que se ha extendido alrededor del mundo debido a la pandemia de la obesidad, ha despertado el interés sobre temas negativos sobre el poco uso de energía física. Lo más llamativo es que muchas personas tratan de compensar su sedentarismo con un plan de ejercicios breve al día. Si bien esto es probablemente útil, sus efectos sobre la salud humana en general son mínimos en comparación con el impacto del nivel de actividad diaria general.
Si hablamos de la parte intelectual, suele variar el gusto que tienen las personas hacia pensar; para medir, existe la medida NFC (necesidad de conocimiento). Esta señala la diferencia entre opiniones y permite a los investigadores estudiar el pensamiento sobre los recursos cognitivos. Además, es impulsado por la motivación intrínseca. Han utilizado esta medida durante más de 30 años para conocer la relación entre el disfrute de los esfuerzos cognitivos con el esfuerzo y otras variables relacionadas con la parte intelectual.
Por ejemplo, la investigación ha demostrado que individuos con alto contenido de NFC parecen tener un mejor desempeño en tareas de alta complejidad cognitiva además de pasar más esfuerzo cuando la toma de decisiones. Los individuos de bajo NFC se ha demostrado depender más de la información y las claves externas de contexto tales como el atractivo o estado de ánimo.
Estos estudios empoderan la importancia de lo cognoscitivo sobre lo físico. Aporta una perspectiva moderna sobre nuestra sociedad y nos invita a crearnos un criterio propio sobre lo mental y lo físico. Y aunque dichos estudios revelan que la holgazanería pudiese significar tener un coeficiente intelectual más elevado, no está totalmente comprobado.
La forma más saludable para vivir bien es balancear la parte intelectual con la física y tratar de no descuidar ninguna. Completa tu estilo de vida con una buena alimentación y manejo adecuado del estrés.
¿Cómo es tu estilo de vida? ¿Cuáles son tus impresiones sobre esta divertida e interesante investigación?
Fuente: hpq.sagepub.com