...................................................... Fotografía de Helmut Newton
12 octubre 2016
No sé si os habéis fijado en ese tipo de hombres, no necesariamente muy jóvenes, que cuando van con su fiel pareja por la calle ellos andan, siempre, un metro y medio por delante de ella. Pues ese es mi amigo Felipe, que no es que lo haga ahora a sus casi 70, no, hace veinte, al menos, ya lo hacía. Pues bien, al parecer, Felipe no está contento de como le trata su mujer:
“Mira, Enrique, sabe que estoy sordo pero me habla desde la habitación de al lado y luego dice que no la escucho. Me chilla por todo, porque no tiro de la cadena del inodoro cuando meo y me dejo la tapa abierta, porque cuando me lavo las manos dejo el suelo manchado de agua, porque me molesta recoger la mesa, porque fumo en el baño y porque siempre estoy bebiendo. Cuando salimos con otras parejas y yo estoy hablando ella, siempre, me desmiente. Y así llevo años y años … Yo siempre la he querido y he estado bien con ella hasta que me jubilaron. Estar en casa, en su terreno, la envalentonó y yo hago todo lo posible para no estar en casa. Es como si me quisiera hacer pagar que ya no sirvo para nada …”
Felipe me ha estado hablando y hablando, hasta que se ha hartado de hacerlo. Cuando ha terminado le he hecho una pregunta: “Felipe, dices que la quisiste y la quieres, aún … ¿Se lo has dicho alguna vez?”
Felipe no me hará ni caso, claro, quizás sea tarde para que lo entienda, pero estoy seguro de que si lo hiciera y no solo hoy, es decir, lo hiciera cada día, ella no sería como es … y él tampoco.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com