Una de las grandes dudas de las parejas embarazadas gira alrededor del sexo. ¿Qué ocurre con el deseo sexual, las relaciones íntimas y el contacto físico? Debes saber que antes, durante y después del embarazo atravesarás por diferentes etapas, he aquí las 5 principales.
1. La decisión-presión
Una vez una pareja concuerda en la decisión de tener un bebé y sienten que es un paso absolutamente necesario en su vida, las relaciones sexuales dejarán de ser lo que eran. Entra el estrés y la presión de no concebir dentro del tiempo esperado y se puede llegar a plantear la necesidad de un tratamiento especializado. ¡Tranquilos! La presión por la búsqueda del embarazo se vuelve un estímulo negativo, con falta de deseo e incluso problemas de erección. Es vital acompañarse, entenderse y escucharse como pareja para no convertir el deseo y la pasión en una obligación práctica.
2. Miedo materno
La primera etapa de un embarazo con respecto al sexo es de aprehensión. Es normal el miedo a sufrir un aborto mezclado con el malestar físico (náuseas, cansancio y molestias). Esto puede disminuir considerablemente el deseo sexual. Sin embargo, no olvides que tanto tú como tu pareja necesitan atención, afecto, cariño, abrazos, besos y caricias. Poco a poco verás que no hay nada que temer.
3. Miedo paterno
Una vez se supera la etapa del miedo materno, las mujeres entran en modo “relax” y es ahí cuando las hormonas aumentan su deseo sexual. Puede que la mujeres estén más que listas para volver al ruedo, pero en ésta etapa surge lo contrario a la etapa anterior: el miedo aparece en el futuro papá. Por lo general de da terror pensar en la posibilidad de lastimar al feto y le aterra pensar lo que el bebé pueda sentir.
4. La panza
Cuando menos te des cuenta... ¡bum! Tienes una gran panza que, mezclada con los dolores y molestias propias de un embarazo avanzado empieza a complicar las cosas. Aunque no lo creas, en esta etapa el deseo sexual de las mujeres es el más alto de los 9 meses ya que el organismo responde con extra lubricación en la pelvis y la vulva.
5. La dieta
Ya nació tu bebé y todo pensamiento sexual queda olvidado un rato por cuenta del dolor o del cansancio. Toda la atención se mueve alrededor del bebé. Se recomienda no tener penetración durante los primeros 40 días ya que el cuerpo por fuera y por dentro de la mujer está totalmente desordenado y podría ser riesgoso.
Sin embargo, disfrutar de esta gran etapa junto a tu pareja los hará más unidos y felices.
Fuente: www.fucsia.co