Gatear y el desarrollo físico e intelectual de los niños están directamente relacionados. Es un proceso muy importante a nivel neurológico y de coordinación para posteriores aprendizajes como la lectura y escritura.
“Al tener movilidad desde pequeño, el niño empieza a planear cómo conseguir las cosas y cómo alcanzar determinadas posiciones. Esto es importante para la planificación motora, esencial para aprender posteriormente a andar en bicicleta o saltar.”
¿Por qué es importante gatear?
• Gatear permite crear conexiones entre los dos hemisferios del cerebro. El bebé coordina sus movimientos de manera que el brazo derecho va sincronizado con el pie izquierdo y el brazo izquierdo con el pie derecho (patrón cruzado), ambos hemisferios trabajan de forma coordinada y es posible realizar movimientos en simultáneo con ambos lados del cuerpo, como por ejemplo pasarse un objeto de una mano a otra o tomar apuntes cuando estamos en clase.
• Con el gateo se va desarrollando la coordinación cerebral ojo-mano, estableciendo una distancia parecida a la que utilizará a la hora de leer y escribir. El niño al gatear mira al suelo para poner la mano o rodilla, converge y enfoca los dos ojos en un mismo punto a corta distancia.
• Es un tipo de movimiento que ayuda a la integración sensorial y a la madurez del sistema nervioso.
• Aguantando el peso de su cuerpo con las manos, el niño desarrolla la estabilidad de los hombros y la palma de la mano. Estos puntos son importantes para habilidades de motricidad fina, como tomar el lápiz y dibujar que posteriormente tendrá que tener.
• Al gatear el niño desarrolla la conciencia espacial, aprendiendo sobre el tamaño de su cuerpo. Con este movimiento el bebé va adquiriendo el sentido del espacio, de la profundidad y equilibrio, es importante para aprender a leer, escribir y para las matemáticas.
• Fomenta el desarrollo de los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro y las conexiones entre ambos ya que gatear requiere utilizar los dos lados del cuerpo.
• La distancia en el gateo entre la cabeza y las manos es la misma que más tarde el niño aplique cuand o se enfrente con la escritura. Este tipo de conexiones no sólo permitirá al niño desarrollar destrezas motoras y movimiento sino también el desarrollo de numerosas funciones cognitivas.
“Gatear desarrolla la visión, el tacto, el equilibrio, la motricidad fina, la orientación espacial y el desplazamiento del cuerpo.”
•Gatear facilita la integración de información sensorial y de los sistemas visuales, vestibulares y propioceptivos. Es la clave de operaciones cerebrales como la lectura y escritura porque asienta las bases de una buena lateralización, determinación manual, ocular, auditiva y podal.
Muchos problemas a la hora de escribir o leer así como de fracaso escolar tienen su origen en dificultades oculares de convergencia, focalización y visión estereoscópica.
Publicado en:
http://www.logovoxblog.com/2015/11/25/gatear-para-leer-y-escribir/
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Gatear es muy importante: 8 razones de peso
Estoy muy concienciada con el tema del gateo porque cada vez hay más niños que no han gateado y contemplo con frecuencia en el parque, en la piscina, etc. cómo madres o abuelas bienintencionadas pero equivocadas, impiden a los bebés gatear y les obligan a andar precozmente (agarrándoles en alto de las manos) cuando sus piernas aún no están preparadas.
Hace unos siglos se envolvía a los bebés en gasas como una momia porque se consideraba que gatear era propio de animales. Hoy la ciencia a demostrado que el gateo es una fase imprescindible en el desarrollo de la persona y del cerebro pero todavía no somos suficientemente conscientes de ello.
Prueba de ello es la venta de andadores (ampliamente criticados por pediatras), y dificultar el gateo de muchas formas, sobre todo no dando oportunidades continúas y suficientes a los bebés (dejarles en el suelo) o directamente impidiéndoselo.
Para demostrar la importancia de este tema, aquí presento brevemente las 8 razones que explica el experto Carlos Gardeta.
• 1. El gateo conecta los hemisferios cerebrales y crea rutas de información cruciales para la maduración de las diferentes funciones cognitivas.
• 2. Desarrolla el patrón cruzado que es la función neurológica que hace posible el desplazamiento corporal en equilibrio del cuerpo humano. Ese movimiento comprende el del eje de las caderas y el de los hombros. Al gatear se tonifican adecuadamente los músculos que más adelante permitirán que el niño mantenga la columna perfectamente recta cuando esté maduro para poder ponerse de pie.
• 3. Desarrolla el sistema vestibular y el sistema propioceptivo. Ambos sistemas permiten saber dónde están las partes del cuerpo de uno.
• 4. Permite el enfoque de los ojos. Al mirar al suelo para colocar la mano o la rodilla convenientemente, el niño enfoca los dos ojos en un mismo punto a corta distancia. Éste es un estupendo ejercicio muscular para los ojos y es tal su importancia que, según estudios de optómetras, el 98% de los niños con estrabismo no gatearon lo suficiente de pequeños.
• 5. El niño siente la tactilidad de la palma que está viendo. Esto tiene una serie de ventajas de manualidad fina que luego influirán en la escritura. Además, al masajear la palma de la mano, ésta envía información al cerebro de dónde está y de las diferentes sensaciones y texturas que siente. También, al gatear el niño apoya su peso en las palmas de las manos y soporta esa tensión en las articulaciones de las muñecas, de los hombros, de la columna vertebral, de los fémures y de las caderas. Así percibe la oposición de la gravedad y aprende a manejarse con ella.
• 6. Le ayuda a medir el mundo que le rodea y el niño se adapta al medio. La distancia que hay entre los ojos y la palma de la mano al gatear es una medida fundamental, LA BRAZA, en todas las civilizaciones. Con esa nueva medida corporal el niño mide el mundo circundante, y por eso cuando de mayor volvemos a un lugar de la infancia lo percibimos más pequeño de lo que era, porque entonces la propia medida de la braza era menor.
• 7. Ayuda a establecer la futura lateralización del cerebro (cuando uno de los hemisferios se convierte en dominante y el otro en servidor para no tener que operar ambos a la vez).
• 8. Ayuda a poder escribir en el futuro. Mediante el gateo se va desarrollando la coordinación cerebral ojo-mano. Cuando el niño gatea se establece entre ambos una distancia similar a la que más adelante habrá entre ojo y mano a la hora de leer y escribir.
Por todo esto, y simplemente porque es lo natural: demos a nuestros hijos todas las oportunidades de gatear.
Publicado en:
http://www.bebesymas.com/salud-infantil/gatear-es-muy-importante-8-razones-de-peso
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El gateo: un paso de gigante para tu bebé
Caminar a cuatro patas no sólo significa ganar en movilidad. Aunque tu bebé no se dé cuenta de ello y él simplemente disfrute yendo de aquí para allá como un correcaminos, en el interior de su pequeña cabecita están ocurriendo cosas muy emocionantes. El gateo favorece la relación entre los hemisferios cerebrales y prepara la vista y la mano para la fascinante aventura, no muy lejana, de aprender a leer y escribir. Increíble, ¿no?
La importancia del gateo va mucho más allá de una simple mejora en la movilidad del bebé. Su conexión con el desarrollo físico e intelectual del pequeño lo convierten en un factor clave que implicará y marcará el desarrollo de sus aprendizajes escolares y extraescolares, entre otras muchas cosas.
Vamos a poner un ejemplo fruto de las investigaciones que Glenn Doman y sus colaboradores llevan a cabo con los bebés: los bebés de cierta tribu del Amazonas, al no poder gatear por el suelo (serpientes venenosas, insectos y cientos de depredadores lo hacen muy peligroso) desarrollan un sentido de la visión a larga distancia (focalizan más o menos a unos 15 metros), pero no son capaces de hacerlo a distancias cortas (30-40 cm) por lo que su capacidad de aprendizaje puede verse resentida.
La visión de puntos cercanos se desarrolla materialmente cuando el niño se arrastra y gatea, y es la distancia a la que, un poco más tarde, el niño leerá y escribirá. Por eso es tan importante el gateo, porque permite la convergencia ocular de corta distancia, aspecto fundamental en el correcto aprendizaje de nuestros hijos.
Verás como tu hijo avanza
Como hemos dicho, el gateo permitirá que tu hijo avance a pasos agigantados. Pero, ¿en qué dirección?:
A nivel corporal:
• El gateo desarrolla la estructura de hombros, codos, muñecas, rodillas y tobillos al estirarse-sentarse-gatear-sentarse-gatear-estirarse e intentar ponerse de pie.
-Al pasar por diferentes terrenos y tocar diferentes texturas, el gateo desarrolla la sensibilidad táctil de los dedos y la palma de la mano que le facilitará en un futuro el agarre de objetos pequeños como el lápiz al escribir o pintar, o el tocar instrumentos de cuerda o viento.
• En esta etapa también tiene lugar la maduración de la motricidad fina (manos-dedos) pudiendo coger objetos con el dedo pulgar e índice de manera simultánea (tipo pinza). Este movimiento es la base para que el niño, a la larga, coja correctamente el lápiz en el inicio de la escritura en su etapa preescolar.
• El gateo armónico y continuado proporciona al bebé una capacidad respiratoria superior que cuando está inmóvil, lo que aumenta la oxigenación de su cerebro, y también facilita su capacidad respiratoria para cuando empiece a balbucear o hablar.
• El gateo obliga al movimiento simultáneo del brazo y la pierna contrarios, situación que favorece, a nivel neurológico, la interrelación hemisférica mediante el desarrollo del cuerpo calloso (un canal de fibras nerviosas) que conecta ambos hemisferios.
Recuerda que cada hemisferio cerebral controla los movimientos de las extremidades del lado opuesto. Por tanto, a más gateo, la velocidad de interconexión entre hemisferios (intercambio de información) será más rápida y eficaz. Un ejemplo práctico: le será mucho más fácil coger apuntes a la vez que escucha al profesor.
A nivel visual:
• Al querer llegar al lugar donde hay un objeto de su interés, y luego cogerlo, le obliga a la coordinación óculo-manual (ojo-mano).
• El gateo es una clave de operaciones cerebrales muy sofisticadas, igual que la lectura y la escritura, y ofrece una gran oportunidad para sentar las bases del proceso de lateralización (determinación de la dominancia manual, ocular, auditiva y podal) que finaliza alrededor de los 6 años.
Además, ejercita cuatro aspectos importantes en la visión:
• Ejercita su visión binocular: el cerebro utiliza las imágenes que recibe de cada uno de los dos ojos y las fusiona en una sola imagen más completa. El sistema es el mismo que cuando hacemos una foto panorámica de un paisaje: retratamos el paisaje haciendo dos fotos consecutivas y luego, una vez reveladas, las juntamos solapando los elementos comunes (árbol, casas…) para obtener en un mismo plano una panorámica de este paisaje mucho más extensa.
• Desarrolla con gran intensidad la visión estereoscópica, es decir la visión tridimensional que permite apreciar los volúmenes (como ocurre cuando te colocas las gafas especiales en las películas en 3D).
• Se estimula la convergencia y la acomodación, que permiten saber a que distancia está un objeto y focalizarlo correctamente (como en una cámara fotográfica). Así el niño puede saber, por ejemplo, lo profundo que es el espacio que hay entre el sofá y el suelo. Este cálculo le permite intuir si es peligroso bajar de cara o es mejor girarse y apoyar primero las piernas en el suelo.
La convergencia y la acomodación posibilitará en un futuro ver con claridad, facilidad y rapidez las cosas que están cerca (en su mano, las letras pequeñas de los cuentos, y las letras o dibujos de su libreta), así como las cosas que están lejos (las letras o dibujos de la pizarra que ha de copiar), alternando ambos focos sin problemas.
Por otra parte, saber a que distancia están los objetos y su volumen, le permitirá poder cogerlos mejor y encajarlos con precisión en lugares determinados. Por ejemplo, los puzzles, juegos de encajar elementos/formas, meter y sacar cosas de los cajones que ya ha aprendido a abrir con facilidad, etc.
•Potencia la visión periférica, que es la que nos permite orientarnos en el espacio, informándonos de los movimientos en el entorno. Este tipo de visión es fundamental para los deportes de equipo al tener que controlar en qué posición se encuentran los compañeros más cercanos o apropiados para pasarles la pelota (fútbol, balonmano, etc.).
También le será muy útil en el futuro, por ejemplo para conducir, ya que tendrá que controlar no sólo su vehículo, sino también los que le rodean. Un sistema visual eficaz y rentable, será el resultado del perfecto equilibrio entre la visión periférica y la visión central.
El gateo es la clave de operaciones cerebrales muy sofisticadas como la lectura y la escritura y ofrece una gran oportunidad para sentar las bases del proceso de lateralización (determinación de la dominancia manual, ocular, auditiva y podal).
Además, muchos problemas de fracaso escolar tienen su origen en dificultades oculares de convergencia, focalización y visión estereoscópica que unas buenas dosis de arrastre y gateo pueden ayudar a corregir. Además, el gateo en edades más mayores, puede ser un buen ejercicio corrector cuando ya han aparecido problemas de fracaso escolar, mala lateralización, lesión cerebral, dislexias, etc.
Mª Ángeles García Morán
Licenciada en Psicología Infantil
y especialista en Estimulación Temprana
Publicado en:
http://www.solohijos.com/web/el-gateo-un-paso-de-gigante-para-tu-bebe/
Fuente: www.logovoxblog.com