Leidy Yurany Suárez, una víctima que nos lacera el alma

 
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El día sábado 25 de junio de 2016, en hecho lamentable perdió la vida la señorita Leidy Yurany Suárez, víctima de la descomposición social en la que se viven en muchos lugares de nuestra población colombiana. Los hechos sucedieron en el barrio Alfonso López de la ciudad de Ipiales, Colombia.

 Leidy Yurany Suárez, una víctima que nos lacera el alma

La información y fotografías son publicadas por consentimiento directo de sus padres, a Prensa Chucho Dominguez. Junio 28 de 2016, 21:08

En el atraco, motivado por el robo de sus pertenecías, cae al piso, se golpea la cabeza y muere en el Hospital Civil de la ciudad. Tenía 19 años, trabajaba en un centro comercial y deja un hijo de corta edad. Sus padres de escasos recursos están siendo ayudados por los ipialeños, y claman justicia, el esclarecimiento y castigo para los delincuentes. De la misma manera se han pronunciado muchos sectores de la sociedad para que pare esta ola de inseguridad social en el puerto fronterizo.

* * *
Opiniones:

Prensa Chucho Domínguez:

Este medio de comunicación invita a fortalecer las campañas de seguridad para que juntos podamos derrotar la delincuencia porque hoy le tocó a esta humilde familia, mañana puede ser cualquiera de nosotros o un integrante de nuestra amada familia.

* * *
El historiador y escritor Bernardo Andrade opina acerca de la realidad social en la que vivimos:

Ipiales, Colombia, fue una ciudad apacible, tranquila, con problemas sociales pero casi sin delincuencia (eran los años 70); había pocos desadaptados sociales que cometían algunos errores por culpa de la misma sociedad. La educación jugaba un papel preponderante en el hogar, con la rigidez del padre y los consejos de la madre; complementada con la formación en las escuelas y colegios de la pequeña urbe con reglas de respeto y normas cívicas de conducta humana.

La ciudad se creció de manera desordenada, donde imperaba luego “la rosca política” con la repartija de puestos burocráticos entre amigos y familiares; provino la inequidad, la pobreza, los sectores de lujuria, y las plazas mostraban los males sociales; aparecieron los ladrones organizados y la delincuencia; la corrupción descarada, la falta de autoridad y la poca responsabilidad en el cumplimiento de los deberes entre los sectores organizados; el hacinamiento y falta de vivienda, los barrios marginales sin control, la falta de oportunidades y de trabajo, fue el germen para que crezcan los males sociales.

Hoy, con la avalancha de compradores, por la devaluación del peso colombiano en más de un 60%, el encarecimiento del dólar, la depreciación en el costo de la gasolina, la baja de exportaciones; atrajo a miles de compradores ecuatorianos, que se llevan a su patria “lo que miran sin pedir rebaja”, encareció la vida en la ciudad; y atrajo con ella un “boom” de gentes venidas de otras latitudes, y con muchas características personales, unas buenas y otras de conducta indeseable; creció con ello la delincuencia que hoy casi sin control, raponean y asesinan en pleno centro de la ciudad, en parques, sitios de concentración, barrios, etc., con métodos sofisticados y en grupo.

Las autoridades incompetentes hacen “Consejos de Seguridad Ciudadana” cada que haya algún hecho grave qué lamentar; de allí con buenas intenciones prometen “arreciar” contra los delincuentes: que roban, asesinan, engañan “a vista de todo el mundo”.

Sociedad la nuestra que necesita unirse para enfrentar el problema, ser más solidarios, encarar de manera frentera el problema, exigir a Alcalde como Jefe de Policía, y a la misma Policía Nacional el cumplimiento estricto de la Constitución Nacional, antes que se desborde el problema y sea tarde.

El caso de la muerte de Leidy Yurani Suárez, nos lacera el alma. Basta ya de muertes absurdas e inocentes a manos de desalmados delincuentes, muchos de estos jóvenes sin horizonte que han crecido en hogares destruidos, en una sociedad indolente, con unas autoridades y entorno educativo incompetentes. Paz en su tumba, a esta mujer víctima de los males de nuestra sociedad.

Por Bernardo Andrade Tapia
Escritor e historiador nariñense

* * *
La especialista en Psicología Jurídica y Forense, Dra. Liliana Yacelga Chamorro opina acerca de la realidad social en Ipiales:

Cuántas más personas vamos a enterrar para que haya una política pública que garantice seguridad social en nuestras ciudades, barrios y calles. La conducta delictiva y antisocial es una de las problemáticas que pasa desapercibida por los gobiernos locales, por esta razón prolifera los hurtos a mano armada y lastimosamente hay más población juvenil delinquiendo y haciendo daño a una sociedad y a ellos mismos.

Se sabe muy bien que las consecuencias son la pérdida de vidas inocentes como es el caso de Leydi Yurani Suarez quien tuvo que desprenderse de lo que más amaba su hijo para darle un mensaje a las autoridades y a la sociedad de que vivimos bajo el yugo de un gobierno frío e indolente, que es estático frente al peligro y ciego frente a unos jóvenes que encuentran en la delincuencia la forma más fácil de sobrevivír, quienes también necesitan pedagogía para modificar conductas y oportunidades más amplia de trabajo para que no los acorrale más y más al mundo de lo oscuro y de provocar la muerte de adolescentes que empiezan a vivir como Leydi. Que la Paz del todo poderoso este con ella y fortalezca a sus padres hermano he hijo.

Por Dra. Liliana Yacelga Chamorro
Psicóloga especialista en Psicología Jurídica y Forense


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