A veces, parece que en las grandes ciudades los problemas de transporte no se resolverán ni siquiera con el uso masivo de helicópteros. Atascos de tráfico, embotellamiento, contaminación – son eternos compañeros de las metrópolis. Para resolver estos problemas se esmeran muchas mentes ingeniosas del planeta. Y una de las propuestas más extraordinarios que te propone hoy ¡Qué pasada!, fue realizada por un joven sueco, llamado Mikael.
El chico es fanático de las bicicletas, pero las urbes no son muy apropiadas para montarlos, y fuera de las ciudades aplica su ajuste el duro clima escandinavo. Pero el ingenioso joven puso a trabajar su cerebro y pronto presentó ante el público un prototipo de su propia creación.
A primera vista, tenemos ante nosotros un coche, muy pequeño y regular. Pero, de hecho, ¡su obra es mucho más cercana a una bicicleta!