Jorge Castañeda Gutman fue el primero que quería, como candidato independiente, contender por la presidencia de México. No lo logró.
Pero abrió el camino para que los poderes legislativo, judicial y ejecutivo, atendieran ese reclamo social.
Hoy en día, Castañeda, percibe que las candidaturas “sin partido” -porque no le gusta llamarles independientes-, son el posible cauce social, debido al hartazgo hacia los partidos . “Se juntaron el hambre y las ganas de comer”, comparó jocosamente.
Sin embargo no ve un candidato sin partido que represente realmente un cambio que aminore ese hartazgo social hacia la partidocracia y la política en general. Aunque tampoco él se decide por ser un candidato independiente.
Todo esto fue expuesto en la charla que brindó en el auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, dentro del ciclo de conferencias “Los candidatos independientes rumbo al 2018”, organizado dentro del Seminario de Pensamiento Crítico “Raúl Rangel Frías”.
El ex secretario de Relaciones Exteriores, durante el sexenio de Vicente Fox, dedicó la primera mitad de su charla a explicar, paso a paso, las batallas legales que enfrentó en las instituciones nacionales e internacionales hasta que el organismo electoral mexicano validara la figura de ‘candidato sin partido’. Y lo logró después de dos instancias nacionales, dos internacionales y dos sexenios diferentes.
En la segunda mitad habló sobre “un par de objeciones” que encuentra sobre la figura política y electoral de los “sin partido”. La primera de ellas es que si en dado caso los posibles candidatos ‘sin partido’ fuesen Margarita Zavala, Andrés Manuel López Obrador o Jaime Rodríguez Calderón ninguno representa el cambio que él considera que la sociedad necesita.
“¿Videgaray o El Bronco investigarían la Casa de la Gaviota; o Margarita Zavala los 85 mil muertos y 25 mil desparecidos que dejó su esposo; o AMLO el segundos pisos de la Ciudad de México? Yo creo que no”, acusó.
En la ronda de preguntas y respuestas Castañeda aseguro que México necesita una segunda vuelta electoral (o ballotage) en los comicios de 2018, como es habitual en muchos países del mundo.
Además habló de la desproporción en los topes de campaña, y sobre el nuevo actor que significa las redes sociales, las denuncias y el anonimato.