ARTISTAS, CULTURA Y CONCIENCIA: CUANDO EL ARTE SE CONVIERTE EN DEFENSA DE LA DIGNIDAD HUMANA

37.50% credibility
 
Related

Precampañas violentas en México, van 8 precandidatos asesinados y 1 amenazado

ANONIMO
242 points

Con su visión social, su juventud y su amor al pueblo, sindica Mera buscará ser alcaldesa de Pachuca

ANONIMO
236 points



Most recent

Llega a Colombia 'Alerta Rosa': la app gratuita con IA que busca proteger a las mujeres

Prensa
16 points

La llamada vitamina D a examen

Enrique TF
8 points

'No es falta de amor, es agotamiento': cómo detectar el burnout al cuidar a un familiar enfermo

Salud
6 points

La ventana al mundo: El rol crucial de los medios de comunicación en la era digital

Hablemos de eso
6 points

Los riesgos de no elegir un calzado versátil para las actividades escolares de los niños

Prensa
8 points

Tendencias de bienestar laboral en Rosario: Como las empresas cuidan a sus empleados

Hablemos de eso
10 points

Vuelve el Hot Sale a Colombia: las ofertas en tiquetes y paquetes para escapadas o vacaciones

Estilo de Vida
8 points

La campaña en Bogotá que cambia juguetes para niños afectados por el sismo por diversión gratuita

Estilo de Vida
10 points

Batería para 2,5 días y botón de IA: así es el nuevo HONOR 600 Smart que llega a Colombia

Tecnología
8 points

EL PLANETA SIGUE SU CURSO... Y NOSOTROS MIRAMOS HACIA OTRO LADO

Enrique TF
12 points
SHARE
TWEET
Por Raymundo Rivera Lopeztiana

ARTISTAS, CULTURA Y CONCIENCIA: CUANDO EL ARTE SE CONVIERTE EN DEFENSA DE LA DIGNIDAD HUMANA

Jefe del Partido Democracia Plena

En momentos de tensión internacional, polarización ideológica y crisis de sentido colectivo, la cultura vuelve a ocupar el lugar que históricamente le corresponde: el de conciencia crítica de su tiempo.

La convocatoria al Frente de Artistas contra el Fascismo y el Imperialismo no debe interpretarse como un acto meramente simbólico ni como una consigna coyuntural. Es una afirmación histórica. Cada etapa de confrontación política profunda ha tenido en el arte un espacio de resistencia, reflexión y reconstrucción moral.

Cuando las narrativas del poder buscan simplificar la complejidad del mundo en categorías binarias, el arte introduce matices. Cuando el miedo pretende convertirse en método de gobierno, la cultura responde con imaginación. Cuando la violencia se normaliza, la creación estética la desnuda y la confronta.

El fascismo no surge únicamente como estructura política; germina en la intolerancia, en la deshumanización del otro, en la reducción del debate público a la imposición. El imperialismo, por su parte, no opera solo mediante instrumentos económicos o militares; también se despliega a través de hegemonías culturales que buscan imponer visiones únicas del progreso y la civilización.

Frente a ello, la organización cultural no es radicalismo: es responsabilidad histórica.

El arte no es ornamento del poder ni entretenimiento despolitizado. Es memoria colectiva, es identidad, es crítica social. Es la capacidad de una sociedad para mirarse a sí misma sin filtros complacientes. Por eso los regímenes autoritarios siempre han desconfiado de los artistas organizados. No porque pinten o escriban, sino porque interpretan la realidad.

La paz que hoy se invoca no puede entenderse como pasividad o neutralidad frente a la injusticia. La paz auténtica exige justicia social, soberanía nacional y respeto irrestricto a la dignidad humana. Cantar por la paz es también denunciar la desigualdad. Recitar por la paz es también cuestionar la violencia estructural. Bailar por la paz es también afirmar la vida frente a la barbarie.

La cultura es el espacio donde se disputan los significados del mundo. Allí se define si una sociedad normaliza el autoritarismo o si lo confronta. Allí se decide si la juventud hereda resignación o esperanza.

Unir las luchas desde la cultura no significa uniformar el pensamiento. Significa reconocer que la diversidad creativa es, en sí misma, una forma de resistencia democrática. La pluralidad artística es incompatible con la imposición ideológica. Y esa pluralidad es la mejor defensa frente a cualquier intento de uniformar conciencias.

Este domingo no representa un acto aislado. Representa el recordatorio de que la transformación social no se sostiene únicamente en estructuras políticas, sino en procesos culturales profundos. Ninguna reforma perdura si no está acompañada de una transformación ética y simbólica.

Dejar el mundo mejor de como lo encontramos implica asumir que cada generación tiene una responsabilidad con la siguiente. Y esa responsabilidad comienza por defender el derecho a pensar, crear y disentir.

Los pueblos que cultivan el arte fortalecen su espíritu crítico.
Los pueblos con espíritu crítico no se someten.
Y los pueblos que no se someten construyen democracia plena.

La cultura no es periferia del debate público. Es su núcleo más profundo.

Democracia Plena reafirma su convicción de que la creación artística organizada es una fuerza civilizatoria. No para imponer una verdad única, sino para defender el derecho colectivo a imaginar un futuro más justo, más soberano y más humano.
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content