El partido Democracia Plena – Herencia del Partido Comunista Mexicano (PCM) fija su postura oficial respecto a las recientes declaraciones de nuestro jefe del partido, Raymundo Rivera Lopeztiana, quien afirmó con claridad histórica y política:
> "No hay otro partido comunista que Democracia Plena – Herencia PCM.”
Esta declaración no es un gesto retórico: es un posicionamiento político y teórico frente a la profunda crisis que vive el movimiento comunista en México, producto de seccionamientos, desviaciones ideológicas y estructuras creadas artificialmente por intereses externos al proletariado mexicano.
1. Democracia Plena reivindica la continuidad histórica del PCM
Nuestro partido surge como la fuerza que rescata, conserva y proyecta al siglo XXI la herencia del movimiento comunista mexicano, enraizado en:
* el legado del PCM histórico,
* la lucha obrera y campesina,
* la tradición marxista-leninista originaria,
* y la defensa del internacionalismo proletario sin subordinaciones extranjeras.
Mientras otras organizaciones reclaman esta herencia solo de palabra, Democracia Plena la ejerce en su práctica política, en su línea ideológica y en su contacto real con el pueblo trabajador.
2. Frente a proyectos artificiales y secciones extranjeras
Las declaraciones del jefe del partido apuntan a una realidad evidente:
* Existen colectivos que se autoproclaman “los comunistas de México”,
* pero carecen de práctica revolucionaria,
* replican líneas dictadas desde el extranjero,
* y han fragmentado el movimiento por intereses ajenos al proletariado nacional.
Democracia Plena afirma que la identidad comunista no se hereda por el nombre, sino por la práctica política, la coherencia ideológica y el arraigo en la clase trabajadora.
3. Un partido comunista no se crea con sellos, sino con lucha
La declaración del jefe del partido subraya que la legitimidad comunista:
* no la otorgan organizaciones internacionales,
* no depende de “secciones” creadas en escritorios,
* no se funda en congresos paralelos manipulados,
* sino en la línea que asume el deber histórico de representar a la clase explotada de México.
Por ello, Democracia Plena sostiene que es el único partido que actualmente encarna esa continuidad revolucionaria.
4. Una reafirmación, no un ataque
Esta postura no busca confrontar por confrontar, sino marcar los límites políticos entre:
* quienes luchan por el socialismo desde México,
y
* quienes fracturan, desorganizan o diluyen el movimiento añadiendo confusión ideológica.
5. Nuestro compromiso es con el pueblo trabajador, no con siglas vacías
Al afirmar que “no hay otro partido comunista”, Raymundo Rivera Lopeztiana reafirma que Democracia Plena es:
* el único proyecto marxista-leninista con estructura orgánica real,
* el único con presencia territorial efectiva,
* el único que representa los intereses de la clase trabajadora,
* y el único que rechaza depender de facciones extranjeras que buscan manipular el movimiento en México.
Democracia Plena – Herencia PCM
El comunismo mexicano vive, se reorganiza y avanza aquí