Sobre la propuesta gubernamental de reducción gradual de la jornada laboral
Imagen. Meta AI
Frente a la reciente propuesta del Gobierno Federal encabezado por Claudia Sheinbaum de reducir la jornada laboral a 40 horas mediante un esquema gradual de dos horas por año, el partido Democracia Plena fija su postura de manera firme, clara y sin ambigüedades:
la reducción de la jornada laboral es un derecho histórico del pueblo trabajador y no debe ser objeto de negociación con la clase explotadora.
Nuestro jefe del partido, Raymundo Rivera Lopeztiana, lo expresó con contundencia al señalar:
> “¿Por qué acordar la reforma con la clase explotadora? A Sheinbaum le tiembla la mano para reducir la jornada laboral a 40 horas. Pero no está de más decirlo: ella debe cumplir los designios del pueblo trabajador que la puso ahí, y negociando con los explotadores no hace sino morder la mano que le está dando de tragar.”
Democracia Plena sostiene que la propuesta de hacerlo de manera gradual:
* Perpetúa la explotación laboral, disfrazándola de diálogo social.
* Beneficia únicamente a los empleadores, quienes ya han retrasado por décadas una reforma imprescindible.
* Ignora la evidencia internacional, que demuestra que la reducción inmediata de la jornada laboral mejora la productividad y el bienestar.
* Desconoce las condiciones reales de la clase trabajadora mexicana, profundamente precarizada y sobreexplotada.
Nuestra postura es firme:
> “Que quede claro: no aceptaremos la implementación gradual. Queremos una reforma integral que se mande al Congreso para su aprobación sin que los explotadores metan la mano que hoy, al parecer, mecen la cuna.”
> — Raymundo Rivera Lopeztiana
Por una reforma laboral integral, no negociada con quienes lucran del sudor ajeno
Democracia Plena rechaza cualquier intento de diluir o posponer los derechos laborales mediante pactos con sectores que históricamente han impedido el avance de los trabajadores.
El gobierno debe legislar para quienes sostienen la nación con su trabajo, no para quienes se benefician de su explotación.
Exigimos:
1. Aplicación inmediata de la jornada laboral de 40 horas.
2. Participación directa de sindicatos auténticos y organizaciones obreras, no de cámaras empresariales.
3. Revisión integral de los mecanismos de inspección laboral, para evitar que la reforma quede en letra muerta.
4. Garantías de que la reducción no implique disminución salarial.
Democracia Plena reafirma su compromiso con la clase trabajadora
Nuestra lucha es la misma que la de quienes construyen, producen, enseñan, cuidan y sostienen la vida en México.
No permitiremos que la voluntad del pueblo trabajador sea regateada, postergada o negociada.
La jornada laboral de 40 horas debe ser un derecho inmediato, no una concesión gradual.
Democracia Plena
Herencia del movimiento obrero y comunista mexicano