Ciudad de México, 18 de noviembre de 2025.
El jefe del partido Democracia Plena, Raymundo Rivera Lopeztiana, presentó una queja formal ante la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), luego de denunciar actos de molestia y revisiones arbitrarias por parte de policías adscritos al Sistema de Transporte Colectivo (STC) y personal de vigilancia en la correspondencia de la estación Atlalilco, en la Línea 8 del Metro.
De acuerdo con el comprobante de suplencia de queja, identificado con el folio 01867525, los hechos ocurrieron cuando Rivera Lopeztiana se dirigía a su turno de trabajo en labores de seguridad complementaria. Según su testimonio, vestía pantalón y botines tácticos —parte del uniforme que utiliza en su actividad profesional— cuando fue interceptado por elementos policiales que, afirma, procedieron a revisarlo sin explicarle causa justificada.
El dirigente político señaló que solicitó fundamentación de la revisión, sin obtener respuesta clara, y que incluso mostró sus pertenencias para facilitar el proceso. Posteriormente, intentó hablar con personal de mayor jerarquía, quien no se encontraba en su puesto, por lo que fue remitido a personal de vigilancia civil.
Ya en diálogo con dos integrantes del equipo de vigilancia, Rivera Lopeztiana cuestionó la selectividad de las revisiones, señalando que en repetidas ocasiones ha observado el ingreso de personas en estado inconveniente sin que se realicen acciones preventivas. Los vigilantes habrían respondido que muchas revisiones “no tienen fundamento” y que se efectúan “por prevención”, además de sostener que “como te ves, te trato”, frase que el jefe del partido calificó como discriminatoria y contraria a criterios básicos de actuación institucional.
El afectado inició la queja ante la CDHCM, argumentando que la intervención careció de proporcionalidad y puso en riesgo su integridad física y laboral.
Rivera Lopeztiana, quien además de dirigente partidista es periodista y trabajador de seguridad complementaria, señaló que este tipo de acciones son “desproporcionadas e injustificadas”, y que el uso arbitrario de revisiones vulnera derechos de cualquier ciudadano, especialmente en un sistema de transporte que debería operar bajo protocolos definidos, no bajo criterios personales.
Con la queja presentada, la CDHCM dará inicio al trámite correspondiente, que incluye un proceso de valoración, solicitud de informes a las autoridades involucradas y análisis para determinar si existieron violaciones a derechos humanos.