🔖 Era octubre de 2014. Iban en aumento las protestas por la desaparición de los 43 normalistas
de Ayotzinapa.
Al Gobierno federal, que había esperado una semana para atraer la
investigación de lo ocurrido con los estudiantes la noche del 26 de septiembre, le urgía dar una
respuesta.
Fue el primer intento de cerrar el caso, con
declaraciones obtenidas bajo tortura en las que participó personal de la Secretaría de Marina ,
cuya implicación ha pasado casi desapercibida en la construcción de la “verdad histórica”, según
han documentado A dónde van los desaparecidos y Quinto Elemento Lab.
Las capturas se realizaron hace exactamente 10 años, el 8 de octubre de 2014. Entre los
detenidos estaban los hermanos igualtecos Osvaldo y Miguel Ángel Ríos Sánchez, entonces de
31 y 26 años, quienes según informes de seguridad y videos a los que se tuvo acceso para este
reportaje, fueron torturados en las instalaciones de la Unidad de Operaciones Especiales de la
Marina, en Coapa, al sur de la Ciudad de México. En la tortura participaron personal naval y
agentes del Centro de Investigación y Seguridad Nacional , así como de la PGR. Aunque al inicio
los hermanos negaron estar involucrados en la desaparición de los normalistas, después de ser
golpeados, sufrir descargas eléctricas y tormento psicológico, declararon que los estudiantes
habían sido llevados a Pueblo Viejo, a una zona conocida como La Parota.
Atrás puede
verse a un integrante de la Marina.
Además, una tercera persona con
conocimiento de la investigación confirmó su veracidad.
A una década de la desaparición de los normalistas, estas nuevas evidencias desmontan la versión oficial de que la Marina se limitó a brindar seguridad perimetral durante los operativos
de la investigación del caso Ayotzinapa y, en cambio, sitúan a la dependencia como un actor con
mayor protagonismo.
La actuación de la Marina ha quedado fuera del radar de la justicia, aún cuando hay
señalamientos de que al menos tres personas murieron durante interrogatorios efectuados por
personal naval, uno documentado por la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para
los Derechos Humanos y dos más señalados por el Grupo Interdisciplinario de Expertos
Independientes .
Dos fuentes federales cercanas al caso, que fueron consultadas, aseguraron que las bitácoras de
vuelo de la Marina consignan que el almirante Marco Antonio Ortega Siu estuvo presente en los
traslados en helicóptero de Patricio Reyes y Agustín García, desde Iguala hasta las instalaciones
de la Unopes en la Ciudad de México.
En agosto de 2022, en el Informe de la Presidencia de la Comisión para la Verdad y Acceso a la
Justicia del Caso Ayotzinapa, que presentó Alejandro Encinas cuando era subsecretario de
Derechos Humanos, se afirma que Ortega Siu era entonces el jefe de la Unopes y lo menciona
como “enlace operativo”, dentro de la construcción de la “verdad histórica”.
Hoy tenemos una línea de investigación”. Explicó que los
detenidos declararon que habían atentado contra los estudiantes porque iban a sabotear un
evento de María de los Ángeles Pineda, esposa del presidente municipal de Iguala, José Luis
Abarca, y directora del DIF municipal, lo que se demostró que era falso porque el acto terminó
horas antes de que los jóvenes llegaran al lugar.
En el montaje de esa versión, la Marina también estuvo involucrada.
Fue hasta marzo de 2022 cuando se descubrieron esas imágenes captadas desde el aire por un
dron de la propia Marina.
Ocurrió en el centro de Cuernavaca, Morelos, el 8 de
octubre de 2014, cuatro días después de que la PGR atrajera la investigación de la desaparición
de los normalistas.
También asegura que, de manera espontánea, los hermanos confesaron haber matado a los
estudiantes de Ayotzinapa.
A los hermanos les iniciaron dos procesos penales, uno por delincuencia organizada, relacionada
con el caso Ayotzinapa, y otro por portación de armas y droga.
La verdad, registrada en archivos de inteligencia del Cisen que fueron mostrados a este
reportero, es que los hermanos Ríos Sánchez no fueron llevados a la Seido, sino a las
instalaciones de la Unopes ubicadas en la alcaldía Coyoacán. En esa instalación de la Marina
fueron torturados hasta el día siguiente.
“ la Oficina recabó información de las personas procesadas, testigos y de los expedientes que
indican que la detención habría ocurrido al menos siete horas antes, es decir alrededor de las
22:00 horas del 26 de octubre de 2014. Las dos personas fueron puestas a disposición ante el
Ministerio Público a las 11:30 horas del 27 de octubre”, detalla el informe.
Posteriormente, los agentes de la Marina solo indicaron que Blas Patiño falleció al tropezar en la
azotea y caer desde un tercer piso.
“La tercera persona sería Emmanuel Alejandro Blas Patiño, quien habría fallecido en el jardín del
edificio donde los tres fueron detenidos, como resultado de la asfixia con bolsa plástica y
múltiples golpes”, estableció la ONU-DH. El caso no ha sido investigado penalmente.
Para conocer los alcances de la participación de la Marina, A dónde van los desaparecidos y
Quinto Elemento Lab revisaron el expediente de los hermanos igualtecos y más de seis horas de
videos que muestran la tortura que sufrieron.
Marina eslabon oculto en la versión histórica de Ayotzinapa
Fuente: quintoelab.org