Fotografía de Robert Häusser
02 julio 2015
La tranquilidad que hay en las piscinas de la madrugada quedan rotas con el clásico grito de la mamá hacia su niño rebelde: “No te tires en la piscina grande” … y la aún más clásica respuesta … “patachaffff” – “Juanito sal de ahí de inmediato” – “No quiero” – “Sal o te castigo” – “No quiero” …
Más tarde es el Capitán en la Reserva el que le dice a los niños rebeldes … “Por Dios no deis esos bombazos no veis que molestáis a todo el mundo” – “Que pasa viejo … ¿Acaso la piscina es tuya”” – “Oye, niñato, a ti nadie te ha enseñado educación y el respeto a los mayores” – “Qué pasa viejo … ¿Me vas a pegar”.
Llegó el verano, una delicia menor para según que escenarios … lo mejor de la mañana, no obstante lo del cachondo del tabernero de Jaén que levita en la Costa Mediterránea, cada año que puede, y siempre por estos lares … “Quillo … ¿Y tú de quién eres” … – “Y tú de que vas abuelo” – “Pues mira, soy el que te va a partir la cara como sigas haciendo el imbécil, niñato maleducado de los cojones” … Y como el de Jaén, que casi mide dos metros, lo dijo levantándose bruscamente, con voz enérgica y amenazante … se acabó la discusión y hubo paz … procedimiento arqueológico y algo brusco, lo sé, pero funcionó … ¿Será el camino? No debiera ser así … ¿Verdad?
Enrique Tarragó Freixes – (etf-etc-etl)
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Fuente: etarrago.wordpress.com