Por Carlos Eduardo Lagos Campos
Ante la incertidumbre que genera la propuesta de un modelo de seguridad social en salud completamente público impulsado por el gobierno del presidente Gustavo Petro, surge la necesidad de explorar alternativas que equilibren los avances logrados por el sistema de aseguramiento instaurado por la Ley 100 de 1993 con las aspiraciones de equidad y accesibilidad del modelo gubernamental.
En este contexto, propongo un sistema dual de salud en Colombia, inspirado en la coexistencia del régimen público y lo privado como opera en el sistema de pensiones.
Esta iniciativa busca preservar el aprendizaje acumulado por las Entidades Promotoras de Salud (EPS) privadas, al tiempo que permite ensayar un modelo público solidario liderado por la Nueva EPS y la red de hospitales públicos, incentivando a los privados a realizar inversiones serias en infraestructura propia.
*Introducción*
El sistema de salud colombiano, regulado desde 1993 por la Ley 100, ha funcionado bajo un modelo mixto que combina la participación del Estado y la iniciativa privada, dividido en el Régimen Contributivo, para quienes tienen capacidad de pago y el Régimen Subsidiado, orientado a la población vulnerable financiado por el Estado. Sin embargo, las tensiones entre la eficiencia y los fines de lucro del aseguramiento privado y las demandas de un sistema más equitativo han abierto un debate nacional. Mi propuesta plantea un sistema dual que no desecha lo construido, sino que lo complementa con una opción pública robusta, manteniendo la prevención como eje transversal y garantizando controles más estrictos sobre los recursos públicos.
*Propuesta: Un sistema dual de salud*
La idea central es establecer dos modelos diferenciados pero integrados bajo un sistema único de seguridad social:
*Modelo de Salud Público*
Gestión: La Nueva EPS, transformada en una empresa social del Estado, lideraría este modelo, enfocándose en la población vulnerable (Régimen Subsidiado) y quienes opten voluntariamente por este sistema.
*Infraestructura*:
Utilizaría exclusivamente la red pública de clínicas y hospitales, financiada y administrada por esta entidad con recursos del estado, que no provienen por supuesto de los aportes de afiliados.
*Cobertura*:
Atendería a los afiliados sin capacidad de pago, priorizando la equidad y la atención primaria.
*Modelo de Salud Privado*
Gestión: Las EPS privadas mantendrían el esquema de aseguramiento, atendiendo principalmente al Régimen Contributivo y ofreciendo servicios complementarios opcionales para quienes busquen mayor calidad o cobertura.
*Infraestructura*:
Deberían desarrollar y operar sus propias clínicas y hospitales, sin depender de la red pública, lo que las obligaría a realizar inversiones significativas para la prestación del servicio.
*Financiación*: La Unidad de Pago por Capitación (UPC) se calcularía con una fórmula clara que incorpore inflación, costos de servicios y calidad, garantizando transparencia.
*Ejes transversales*
*Atención Primaria*:
Los dos modelos implementarían una red de centros de atención primaria, cada uno responsable con un número de personas que les permitan desarrollar su objetivo en cada centro, con énfasis en zonas rurales y marginadas (público) o áreas definidas por las EPS (privado).
*Administración de Recursos*:
La Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) centralizaría la recolección de fondos y los distribuiría al modelo privado y a las EPS privadas según el número de afiliados, asegurando que estas paguen a sus Instituciones Prestadoras de Salud (IPS). Mientras que el modelo público sería financiado como viene siendo hasta el momento; esto es:
Aportes del Estado
Recursos del Presupuesto General de la Nación (PGN)
Transferencias por el Sistema General de Participaciones (SGP)
Aportes de los entes territoriales
Recursos que aportan para Planes, Programas y Proyectos de protección social
Aportes a través de impuestos a los licores, apuestas y a juegos de azar.
*Supervisión*:
La Contraloría General ejercería un control riguroso sobre las EPS privadas, dado que manejan dineros que tienen una connotación de parafiscales, garantizando eficiencia, transparencia y trazabilidad en el manejo.
*Ventajas*
*Coexistencia sana*:
Las EPS privadas se verían incentivadas a mejorar la calidad y eficiencia de sus servicios, sin competir directamente con el sistema público, que tendría un enfoque solidario.
*Flexibilidad*:
Los usuarios podrían elegir entre un sistema público accesible o un privado con mayores opciones, según sus necesidades y capacidad de pago.
*Enfoque en lo vulnerable*:
La Nueva EPS concentraría sus esfuerzos en los más necesitados, alineándose con los objetivos de equidad del gobierno.
*Desafíos*
*Equidad*:
Garantizar que el sistema público no se rezague frente al privado y que todos tengan acceso a servicios de calidad.
*Eficiencia*:
Evitar la duplicidad de recursos y esfuerzos entre ambos modelos, optimizando la inversión pública y privada.
*Regulación*:
Diseñar mecanismos de supervisión efectivos que equilibren autonomía y control, especialmente en el sector privado.
*Conclusión y llamada a la acción*
Esta propuesta no pretende reinventar el sistema de salud colombiano, sino fortalecerlo mediante la coexistencia de dos modelos que respondan a realidades distintas: la eficiencia competitiva del sector privado y la solidaridad del sector público. Conservar las experiencias de las EPS, mientras se prueba un enfoque más inclusivo, podría ser la clave para enfrentar los retos actuales sin sacrificar lo ya logrado. Invito a expertos, académicos y tomadores de decisiones a discutir esta idea en detalle, ajustarla y explorar su viabilidad. Agradezco sus comentarios.
*Analista Político