Nota no verificada
Si eres quien la creo métete a esta misma nota desde el dispositivo que la realizaste. Sólo desde ahí podrás verificarla.
 
 
 

Parodia 100 años de locura en los tiempos de Aureliano

 
Most recent

El Rol de la Juventud en la Transformación Social en México

Hablemos de eso
12 points

Cultura organizacional en Argentina: por qué las empresas que cuidan a su gente crecen más

Hablemos de eso
14 points

'Diseño de sonrisa' en redes: las señales de alerta que indican que su dentadura está en riesgo

Salud
6 points

Si usted es de los hombres que nunca ha usado una crema facial, esta guía es para usted

Salud
16 points

¿Cómo romper el círculo vicioso de la falta de experiencia laboral?

Hablemos de eso
10 points

Hablamos de Ceuta: Presión digital y riesgo fronterizo en vísperas del 20S

Enrique TF
8 points

Las huellas del tiempo

Enrique TF
14 points

Cuando el humo deja de mandar

Enrique TF
8 points

¿Está tomando un antibiótico que no necesita? Señales para saberlo y evitar riesgos

Prensa
18 points

Cuando la vida nos habla más despacio

Enrique TF
8 points
SHARE
TWEET

Parodia 100 años de locura en los tiempos de Aureliano

En el pueblo mágico de Macondo, el presidente Aureliano Petro se enfrentaba a una rebelión de sus ministros, quienes estaban hartos de sus locuras y se oponían al nombramiento de Úrsula Sarabia como nueva ministra y Melquisedec Benedetti como asesor del despacho.

"¡Esto es un golpe de estado!", gritaba Amaranta Mohamed, ministra del ambiente.

"¡O peor, un golpe de locura!", agregaba Remedios Márquez, viceministra.

Pero el presidente Aureliano Petro no se daba por vencido. Convocó a una reunión de emergencia con sus asesores más cercanos.

"¡He decidido ratificar a Úrsula Sarabia como ministra de la Nueva Era!" Y a Melquisedec Benedetti como consejero del despacho, anunció el presidente.
l
"¡Y también nombraré a José Arcadio Buendía como director del DPS, en lugar de Bolívar!", agregó.

Los ministros se levantaron en protesta.

"¡No podemos aceptar esto!", gritaban.

"¡La influencia de Melquisedec Benedetti en el gobierno es un peligro para la democracia!", decían.

En medio del caos y la rebelión de sus ministros, el presidente Aureliano Petro se aferraba al poder con uñas y dientes.

"¡No me dejaré derrocar!", gritaba.

"¡Soy el dueño de Macondo!", agregaba.

Pero sus ministros no se daban por vencidos. Amaranta Mohamed y Remedios Márquez lideraban la oposición al presidente.

"¡No podemos permitir que siga destruyendo nuestro país!", decían.

Mientras tanto, en la casa de los Buendía, Úrsula Sarabia se reunía con un grupo de contratistas.

"¡Es hora de actuar!", decía Úrsula.

"¡No podemos dejar que se nos pierda la torta!", agregaba.

El ejército, liderado por ex compañeros milicianos del Coronel Buendía, se unieron a la oposición y marcharon hacia la Casa de Macondo para derrocar al atornillado Aureliano.

"¡Viva Macondo!", gritaban los soldados.

En la batalla final, el presidente Aureliano Petro fue derrocado y arrestado. Melquisedec Benedetti, su consejero, fue llevado ante la justicia por sus crímenes y Úrsula Sarabia extraditada.

Y así, Macondo comenzó una nueva era de paz y prosperidad, gracias a la valentía de sus líderes y la determinación de su pueblo.

"¡Viva Macondo!", gritaban los ciudadanos, celebrando su victoria.

Columnista invitado

SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content