06 enero 2024
- Me acosté tarde soñando que el Gran Baltasar había cumplido con su obligación de ser aparente, atrevido y generoso, pero mientras dormía y en mi último sueño, vino a mi esa canción que tanto me pirra y que acabé haciendo con ella esas cosas que a cierta edad parecen, más bien, cosas de niños.
- Me levanté, busqué la canción en mi smartphone, me fui al salón. Ella estaba en el sofá, recosté mi cabeza en su pecho y mientras ella me acariciaba el pelo, le di al botón del Play y allí me quedé, con ella y con mi sueño:
Yo no quiero domingos por la tarde
Yo no quiero columpio en el jardín
Lo que yo quiero, corazón cobarde
Es que mueras por mí
Y morirme contigo si te matas
(Y matarme contigo si te mueres)
Porque el amor cuando no muere mata
Porque amores que matan nunca mueren
@etarragó
Fuente: etfreixes.blogspot.com