27 octubre 2023
- Allá por los cincuenta y pocos, ese niño, con cinco años, quizás siete u ocho, se acurrucaba entre las piernas de Ella, bajo la máquina de coser Pfaff, y allí jugaba al ritmo y el traqueteo del coser de Ella.
- Él le preguntaba sobre los problemas de los deberes, cuando ya tenía 8: “Si compro cuatro manzanas y cada una vale una peseta, ¿cuánto tengo que pagar? – ¿Multiplico o divido?”. Ella siempre le daba solo la solución y luego le decía; “Lo demás lo escribes tú”.
- Recuerdos inolvidables que fluyen en mi memoria de modo feliz e irremediable.
@etarragó
Fuente: etfreixes.blogspot.com