18 diciembre 2022
- Tienes que andar despacio para no caerte y tienes que usar muleta larga para que no tropiece con cualquier resalte del pavimento ese pie izquierdo que se descuelga, pues el tensor se ha ido a mejor vida.
- Te miras en el espejo y te das cuenta de que esa cabellera blanca, antes negra y abundante, ahora empieza a clarear dejando ver esa piel brillante que tan escondida has llevado siempre.
- No sabes muy bien por qué, pero tienes la nariz, las orejas y las cejas, llena de larguísimos pelos que buscan la notoriedad sin remedio pareciéndote, cada vez más, a uno de esos viejos personajes de los cuentos de Dickens
- Sabes que ya no puedes levantarte de la silla sin ayudarte de las manos y que no quieres hacerle ni puñetero caso a tu querida Rehabilitadora cuando te dice - como le dice a todo el mundo - que debieras perder otros veinte kilos, al menos.
- Notas que la política empieza a parecerte una aburrida parodia de las del cine de los cuarenta y que ya no te interesa.
- Te empieza a dar miedo confundirte entre la multitud pues ya te parece ver avalanchas en cualquier lado y lo de subirte al autobús te parece lo mismo que subirte a un tiovivo infantil en marcha.
- Sabes, sabes tantas y tantas cosas que ya pocas parecen resultarte atrayentes.
- Pero todo eso no tiene importancia, lo que sí la tiene es saber que sigues en el camino, que sigues viviendo y que no haces más que seguir lo que está establecido en esa campana de Gauss de la vitalidad donde el principio y el final de dicha gráfica es cero.
- Debes saber y sabes, que hay muchos objetivos que puedes conseguir y que aún ni te los has planteado, sabes ... sabes tantas cosas que puede que hasta se te olvide vivir, pero no es así, "no te rindas"; sabrás que lo de atrás existe y que, aunque el cansancio hace mella en tu ánimo, también debes convencerte de que hoy, ahora, es el primer día, el primer momento, del resto de tu vida y que ella, (incluso tu propia vida), y todos los que te quieren, esperan mucho de ti.
- Y en eso ando "diosito santo", tanto y tan alto lo afirmé que me pareció oír su réplica: "Ten fe y sigue así, ya sabes, a través de lo áspero se llega a las estrellas"... y me dormí.
Fuente: etarragof.blogspot.com