27 agosto 2022
- Mi querido y amante galeno de familia quería insuflar en mi ánimo, ayer, un mensaje, aunque bienintencionado, inaceptable para un ser en decadencia: «Quizás ya no esté al cien por cien para presumir de sus necesidades vitales, Enrique … cuídese»
- Me vi obligado a responderle (en clave sonriente) … "¡No mientras haya amor y felicidad querido amigo! … lo demás es accesorio para ello".
- Entonces sucedió lo de siempre: Me devolvió una mirada como la del que está viendo a un loco o a un bailarín metido en una rueda cubana … y yo, mientras me levantaba para irme, me despedí con un inevitable y cariñoso … ¡¡assúcar!! … y él (con cara y tono burlón) (por aquí se dice: partiéndose el culo de risa) me replicó … «me encanta su actitud, Enrique»
- “me lo insufló mi Madre al nacer y ahí está … una actitud muy viva, aún” – le respondí.
- Id con cuidado, la cultura del pesimismo, del victimismo, cunde en cualquier escenario y en estos tiempos mucho más. Luchemos contra él y contra ello, hagamos que lo que algunos aún llamamos felicidad (amor), prevalezca como principal motor de vida. Decía Coelho: "Si caigo siete veces, me levanto ocho".
Fuente: etarragof.blogspot.com