Jacqueline Samuel, una señorita de Nueva York, se le ocurrió una original idea. Abrió un negocio en el que se ofrece a mimar y abrazar a sus clientes por 60 dólares la hora.
Me gusta abrazar a la gente. Y a todos nos gusta que nos den abrazos , explica la muchacha de 29 años. Así que pensé que sería una buena idea un servicio que los proporcione , agrega la creadora de Snuggery, nombre que le puso a su negocio de mimos y caricias no sexuales.
Para que no haya malos entendidos, Jacqueline deja bien en claro las reglas y condiciones para la contratación del servicio en la sección Preguntas y respuestas de su sitio web. Por ejemplo, antes de la sesión de arrumacos el cliente debe presentarse y entablar una conversación con ella para que los dos se sientan cómodos y que las expectativas sean compatibles.
Además, la actividad sexual no está permitida y en todo momento se deben usar pijamas o ropa cómoda. La desnudez no está permitida.
De todas maneras, a pesar de que su cliente y ella están solos en una habitación, del otro lado de la puerta siempre hay personal de seguridad, por si alguien intenta propasarse.
Fuente: www.lahora.com.ec