EN COLOMBIA NOS LLEGÓ EL MOMENTO DE CAMBIAR EL MAL CAMINO QUE TRAEMOS

 
Related

EN CALI UNA RED COMUNITARIA ESTÁ REVOLUCIONANDO A LA CIUDAD

Octavio Cruz Gonzalez
308 points



Most recent

El compromiso civil como catalizador de la transformación de la sociedad

Familia sana
14 points

Las razones por las que levantarse agotado no es estrés sino un riesgo de salud

Prensa
12 points

La tormenta de los bonos vuelve a despertar los fantasmas de la crisis

Enrique TF
12 points

El lado emocional del cáncer de mama: las secuelas invisibles de las que poco se habla

Salud
8 points

Inter se expande en Suramérica e impulsa la competencia de banca digital e inversiones en la región

Economía
8 points

Ciudad solitaria, corazón acompañado

Enrique TF
6 points

Alzheimer: más allá de los olvidos

Enrique TF
14 points

Puentes al mundo laboral: El valor transformador de la primera experiencia técnica

Hablemos de eso
14 points

Combinar la formación universitaria con el impacto social

Hablemos de eso
16 points

El futuro del trabajo: Cómo se adaptará la juventud al mercado laboral de los próximos años

Hablemos de eso
14 points
SHARE
TWEET
En un gigantesco círculo vicioso se ha convertido Colombia, pues venimos generando todo tipo de remolinos sociales que producen fuerzas de atracción que necesariamente nos conducen hacia situaciones insospechadas e inesperadas, lo que obligatoriamente nos viene dirigiendo hacia todo tipo de conflictos y problemas, muchos de ellos irresolubles a través de métodos inteligentes y normales, despreciando, en los afanes que provocan estos avatares, reacciones diferentes a la normalidad, para poder enfrentarlos a partir de soluciones sensatas, lógicas, legales y organizadas.
Por consiguiente estamos inmersos en el centro de un remolino cultural, de un inmenso descontrol político y social, tan es así que nos hemos transformado en uno de los ejemplos más visibles, en el mundo, de lo que significa una sociedad conflictiva, ilegal, insolidaria, vengativa, violenta y disruptiva, en donde cada individuo, en la soledad en que lo han dejado abandonado sus familias, el Estado, los movimientos y partidos políticos, los gobiernos locales, las instituciones religiosas, educativas o gubernamentales, debe encontrar por sí mismo las maneras de solucionar sus conflictos y problemas personales, sin poder vislumbrar alguna alternativa solidaria, comunal o cooperativa, ya que si las invoca, o las propone, puede terminar siendo catalogado una persona conflictiva, guerrillera o con tintes de violento comunista, viéndose sometido incluso a la muerte, por lo tanto, quedando expuesto a otras formas de resoluciones, ya sean éstas financieras, sociales, educativas, culturales o psicológicas, teniendo entonces que tomar caminos errados, vislumbrando en los atajos éticos y morales las mejores, o únicas, alternativas para encontrar por ellos las soluciones a sus problemas, teniendo, por esas vías, que toparse, enfrentarse, congraciarse y relacionarse con organizaciones ilegales, ya sea en el plano financiero, por ejemplo, apelando a los usureros o a los mal llamados gota a gota, pues los bancos privados no son para ellos alternativas, en Colombia ya no existen banco estatales, habiéndose convertido éstos en unas sanguijuelas económicas, que en su avaricia y sevicia no dejan opciones legales ni posibles de crédito, creyendo, los individuos, ingenuamente o en su desesperación, que encuentran en la ilegalidad las mejores opciones para resolver esas dificultades personales, incluso creen ver en la corrupción vías expeditas, y más fáciles, para solucionar la situación que enfrentan. Igual sucede en lo social, pues son tantas las dificultades que acosan a los individuos, que se transforman en bestias salvajes, yendo en contra hasta de sus propios hijos, de sus amigos, de sus familiares, de los vecinos, haciéndose insensibles a las necesidades y sufrimientos de los demás. Algo parecido ocurre con el sistema educativo, ya que se ha transfigurado en unos esquemas para adquirir información y conocimientos sobre temas y métodos para engañar, para usufructuar egoístamente, para sacar beneficios personales sin necesidad de compartir, hasta el extremo que hemos caído en el fango de una anticultura, donde la falsedad y el engaño son las brújulas que llevan a los individuos a buscar el éxito personal, afectando gravemente la psicología general de todas las sociedades que conforman a Colombia, donde en unas el efecto pernicioso se nota más, pero en todas partes estas actitudes se han vuelto norma y costumbre.
Sí el país no encuentra el norte de su recomposición social, la descomposición ética y moral sólo nos puede conducir hacia un peor escenario que el actual, aunque de cierta forma ya estemos viviendo entre las leyes de una selva, donde el más fuerte se come al mas chico, en donde el más violento acaba con el más débil, en donde el más rico se aprovecha del más pobre, en donde los avivatos y tramposos se han convertido en los lideres y dirigentes, quienes están conduciendo a Colombia, como a un barco en dificultades, hacia su naufragio, nos están llevando hacia la debacle económica, social, moral, ética e intelectual, y en esas condiciones lo peor se convierte en lo mejor y lo ilegal en lo legal.
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content