*Por Carlos Eduardo Lagos Campos
Poesía Costumbrista
Las calles están vacías
Cunde el pánico
Sálvese quien pueda es la primera reacción
Hay riesgo de desabastecimiento
El miedo se refleja en los rostros vacíos
La desconfianza se viraliza
Anteponer el “yo” por delante del “nosotros”
El caos y la desinformación nos agobian
Pareciera que el mundo se acaba
El tiempo se detiene
Los días parecen eternos
Flotan en el aire esporas virulentas de algo que desconocemos y que mata
Hasta el más mínimo suspiro se hace peligroso
La muerte se viste de gala
La humanidad perece
Los cadáveres tirados en las aceras parecieran reclamar nuestra
Propia desidia.
Urge una solución
Mientras el mundo se entretenía entre la especulación y la avaricia
Aparece este diminuto enemigo que pareciera reclamar el rumbo perdido
Con el mensaje todos somos iguales
Todos sucumbimos ante las enfermedades
Por qué tanta diferencia si la vida es simple
De nada servirá tanto sacrificio si volvemos a lo mismo
La vida es corta y el aprendizaje lento
Si esta Plaga no nos enseña que la humanidad reclama:
Civilidad
Empatía
Solidaridad
Compasión
Tolerancia
Prevención
pulcritud
Cultura
Ciencia
Tecnología
Universalidad
Saber que no somos indispensables
La tierra no necesita de nosotros
Somos un accidente en el basto universo
Entender que además de individuos hacemos parte de una sociedad
De un planeta, del universo
De ese pálido punto azul como lo describió Carl Sagan
Que dependemos los unos de los otros mucho más de lo que imaginamos
Y que solo actuando como humanidad podremos superar esta epidemia que nos mata
Cortar las cadenas de esta sociedad de consumo que nos agobia y que marca el derrotero de nuestras vidas, pareciera ser la solución
Dejarnos morir para renacer como hombres nuevos
Volver a las cosas simples, a nuestra familia, a nuestras amistades
A ese yo interior con el cual aún no nos hemos reconciliado y que nos pide a gritos un perdón.
Porque solo así podremos reconciliarnos con demás y volver a empezar
Y entonces divisamos esa luz de esperanza que anhelamos
Y que debemos alimentar compartiendo la yesca que encenderá la Luz de la humanidad
Y solo así veremos la luz al final del camino.
*Poeta costumbrista