Foto tomada de Colombia me gusta
De acuerdo al proceso ordinario, ya pasado el segundo debate del PL 196/2018 Cámara, pasara de igual manera a un debate previo en Comisión 3ª de Senado y si se llegase a aprobar, posteriormente pasara a debate en Plenaria del Senado de la Republica.
En este momento se presentaran nuevas apreciaciones, datos y se ofrecerá a la comisión más herramientas para revisar si es viable este nuevo impuesto que pretender colocar al valor de pasaporte colombiano un incremento para la compra de un seguro de exequias que ofrecen aseguradoras y empresas prestadoras de este servicio en el país.
En contexto:
El proyecto de Ley 196/2018 inicialmente fue ingresado a la Secretaria como “Creación de Un seguro Obligatorio de Repatriación de Connacionales en el Exterior.”
Cuando este proyecto pasó por la coordinación y los ponentes, se dieron cuenta que con ese título ya se iría generando polémica y rechazo en la población. Con lo cual los ponentes, los Representantes Juan Pablo Celis Vergel, Edwin Alberto Valdés Rodríguez, del Centro Democrático y Néstor Leonardo Rico Rico, del partido Cambio Radical, pensaron que con solo al modificarle el título a “Creación de Mecanismos para la Repatriación de Cadáveres de connacionales en el exterior”, este pasaría sin modificar el cuerpo del contenido. A quien no engañaron fue al representante German Navas Talero, que si se leyó todo el “ladrillo” y se los desmonto en 5 minutos.
Efectivamente, como se dice coloquialmente, quisieron “vender la moto” de que beneficiaría a los colombianos en el exterior, y les dio resultado el ardit, logrando convencer a la Cámara de Representantes que este exabrupto si lograría responder a unas necesidades, sin contar con lo que en realidad estaba aconteciendo, y es un rechazo total y rotundo a este proyecto, que solo busca un negocio redondo para las aseguradoras y empresas prestadoras de este servicio, que puede prospectarse en 60.000 millones de pesos en los próximos 3 años, que saldrán de los bolsillos de los contribuyentes al adquirir el pasaporte colombiano, si esto se llega a aprobar.
El siguiente paso.
El proceso siguiente es el debate en la comisión 3ª del Senado de la Republica.
La comisión 3ª está formada por los siguientes Senadores:
SENADOR PARTIDO POLITICO
Richard Alfonso Aguilar Villa Cambio Radical
Fernando Nicolás Araujo Rumié Centro Democrático
David Alejandro Barguil Assis Partido Conservador
Gustavo Bolívar Moreno Lista Decentes
Efraín Jose Cepeda Sarabia Partido Conservador
Andrés Cristo Bustos Partido Liberal
Edgar Jesús Díaz Contreras Centro Democrático
Andrés Díaz Zucardi Partido de la U
Jose Alfredo Gnecco Zuleta Partido de la U
Mauricio Gómez Amín Partido Liberal
María Del Rosario Guerra de la Espriella Centro Democrático
German Darío Hoyos Giraldo Partido de la U
Luis Iván Marulanda Gómez Partido Verde
Edgar Enrique Palacio Mizrhai Colombia Justa Libres
Ciro Alejandro Ramírez Cortez Centro Democrático.
En manos de estas personas está el analizar las siguientes variables para archivar o dar paso a Plenaria del Senado el tramite a este proyecto que afectaría a todos los colombianos que quieran obtener el pasaporte con un Seguro Obligatorio de Repatriación, utilícenlo o no :
1. El colectivo formado por ya por más de 6 millones de colombianos en el Exterior aporta a la Cuenta Corriente del Estado Colombiano, según datos del Banco de la Republica 6.4 Billones de dólares al año, según datos del 2018. Eso quiere decir que 17.4 millones de dólares ingresan diariamente al país por concepto de Remesas, en su inmensa mayoría para el consumo de los hogares de los familiares de este sector de la población. Por tal razón, más de 3.306.000 (tres millones trescientos seis mil) dólares solo por solo concepto de IVA le quedan a la nación DIARIAMENTE, por remesas. Somos el tercer renglón de ingresos de la economía colombiana, después de petróleo y carbón.
2. En la Justificación de la Iniciativa se toman como datos de 5 años (desde el 2013 al 2018) la solicitud de 475 procesos de repatriación de cadáveres. Si en 5 años se han hecho estas solicitudes, es decir 95 por año, 8 por cada mes, la siniestralidad, entendida como: la frecuencia con que se producen siniestros con ocasión o por consecuencia del proceso analizado. Es decir, por la muerte de algún connacional frente al universo estimado por los ponentes en 4.9 millones de Colombianos en el exterior. Esta siniestralidad es extremadamente baja. La inmensa mayoría de connacionales en el exterior ya tienen un seguro de decesos en los países donde residen. No son muchos los que quieren que sus restos reposen en Colombia, y la tipología de las solicitudes de repatriación son de personas solas, en riesgo de exclusión social que están en el exterior de manera irregular en su inmensa mayoría en riesgo de exclusión social. Solo un caso de alto perfil reportado y repatriado, en el suceso del 18 de marzo de 2015 en África del Norte en un tiroteo, donde sí se repatriaron los cadáveres del General en retiro José Arturo Camelo, exdirector general de la Justicia Penal Militar y su hijo, con cargo al Fondo Especial para las Migraciones, y en tiempo record por orden del Presidente Juan Manuel Santos, no así como paso con el señor Alfonso Playonero, en Bolivia donde se tardaron 20 días para decidir si lo repatriaban o no. El resultado fue la descomposición del cuerpo y la cremación sin autorización de sus familiares.
3. Las preguntas estratégicas son: ¿No sería posible que el estado destinara el valor de un (1) día, un solo día, de un total de 365 que recibe, para crear y gestionar de manera íntegra un Fondo Especial para Repatriación de Cadáveres de Connacionales en el Exterior en riesgo de exclusión social? No sería esta medida algo más coherente, veraz y practica? ¿No creen que con 3.306.000 dólares se pueden repatriar 389 connacionales en un año, al valor promedio del costo de cada repatriación?
Seamos coherentes por favor.
El común denominador de varias personas, lideres económicos, empresarios, líderes sociales, presidentes, directivos y voluntarios de Ong´s y Fundaciones Sociales entre otros, y diversos líderes políticos, de varios movimientos de colombianos en el exterior, no entienden como se presentan este tipo de proyectos que en vez de mejorar la calidad de vida de este colectivo, solo piensan que los colombianos que vivimos en el extranjero somos un cajero electrónico, y afectan al resto de la población que será obligada a adquirir un servicio que nunca utilizara.
De igual manera afectara de manera directa a cualquier colombiano que quiera adquirir su pasaporte y este obligado a adquirir un servicio que engrosara las cuentas de unos pocos, en detrimento de todos los colombianos.
No hay que dejar la puerta abierta a que se sigan presentado este tipo de proyectos tipo “Sui Generis”, y dejar todo a la reglamentación por parte de ministerios o entidades estatales que están plagadas de co0rrupcion y se dejaran manipular de intereses económicos.
De igual manera, hay que ir pensando en proyectos que de verdad generen beneficio a la comunidad, estructurados, con detalle de procesos operacionales y con la matriz de financiación, y no estos adefesios genéricos que no contribuyen en nada y si hacen caer en engaño a cuanto incauto crea el artificio del eufemismo de este partido político que presento este mediocre proyecto.
La reflexión:
Es increíble que el año pasado se haya votado en la Cámara de Representantes en contra de incrementar la participación política de un colectivo tan importante para el país como lo son los colombianos en el Exterior, pero si se vote a favor de clavarles un impuesto que no se necesita.
En diferentes sesiones el Centro de Pensamiento Libre en Colombia, ha rechazado este proyecto por su perversidad al tener un trasfondo económico en favor de las aseguradoras, los conflictos de intereses, los eufemismos para vender la idea y la existencia de otros mecanismos para la repatriación entre otros.
Jose Angel Londoño O.
Barcelona