Muy cerca … ¿Verdad?
05 junio 2019
– Juan, esta madrugada, estaba que se le comían los demonios … ¿Por qué? – preguntamos todos con cara de … “la leche, éste nos va a contar la mundial, como si nosotros no supiéramos de que va”.
– Juan, inexorablemente, siguió: Manda huevos que cuando yo digo algo, la chica de Albacete que vive conmigo, me dice: “Juan, es que no me escuchas, no me haces ni puto caso, tú solo vas a la tuya, a la charla con tus amigos, a tus noches de marcha y olé, (hasta las ocho de la tarde que para la de Albacete, es como si fuera las de la madrugada), y me duele que tus mejores momentos lo son, siempre, con los setentones del quiosco … ¿Entonces que queda para mi?”
– Ante tal manifestación, todos o casi todos, (los hay que son de Misa diaria y no están por la labor de plañir a nadie cuando es” infiel”), le dijimos a Juan, sin decírselo: “Pero Juan, que mayor felicidad hay que tener una cama con mujer y mujer que sepa apreciar tu nefasto interés por ser libre para disfrutar de tus amigos, de tus birras al sol, de tus paseos ante el mar y de tus flirteos con aquellas jóvenes sesentonas de la Misa de 10”
– La vida es como es, casi siempre pensamos que está en otra parte, pero al final no somos capaces de aprender que eso no es así, y que eso de aparcar en otro mundo es un error que solo apreciamos cuando lo hacemos en el que tenemos, junto a nuestra imaginaria y venerable, ventana … solo rompió el encanto de tal noble reflexión, nuestro amigo Antoine cuando dije … “Sí, sí, vale, lo que digáis, pero a mi “Enlève ce que j’ai dansé”, (que me quiten lo bailado)”
- En todas partes hay rompepiernas ¿Verdad?
Fuente: etfreixes.blogspot.com