Fotografía de Robert Doisneau
27 noviembre 2018
Salí a mis Misas y tropecé con él, un dinámico sucesor, ejecutivo multimedia, cuarentón de regalo, guaperas, muy decidido y siempre un ojo en el móvil atendiendo mensajes, todo un bello ejemplar del mundo más actual. Nos decidimos a tomar un café juntos, tras un "yo preguntarle" ...
- ¿Tendrás tiempo?
- Para ti siempre, Enrique.
- Esto es la leche, amigo, resulta que para salir de casa, desde que me levanto, necesito una hora
- ¿Cómo?
– Lo que oyes. Necesito colocarme hasta 6 cremas distintas: alergias cejas, post-afeitado, desodorante espacial, antiarrugas frente y garganta, para los dedos de los pies, para las varices y la séptima es para el lugar mas oscuro de los humanos, pues llevo varios días comiendo muy fuerte.
- Añádele el afeitado, ducha rápida completa, incluidos los bajos en profundidad por si pillas algo, dejar el baño inmaculado para que no te critiquen y luego cargar todos tus aparatos móviles, en oído, teléfono 1, microcámara de fotos, llaves, llaves del coche, bolígrafo, colgarte las gafas de sol, cartera de bolsillo, dinero suelto y la cartera/maleta de labor o viaje, según sea el día.
- Bueno, luego reservo dos minutillos más, pues cuando llegas al coche, zas, te has dejado el teléfono, coño. Subes cabreado pero al final hay recompensa; le das otro beso, le prometes amor eterno y sales corriendo para meterte en el atasco.
- Fotre, ¿y como podéis vivir así?
- Pues mira, como nos han enseñado, ah, y se me olvidaba, yo llevo a los peques al cole y mi mujer se lleva al pequeñísimo a otro.
- ¿llegarás tarde siempre, no?
– No sé, nunca me lo he preguntado, cuando llego ... pues he llegado, no puedo hacer otra cosa.
– Pero oye, ¿no puedes levantarte más temprano y así evitarte las colas y las prisas?, yo, por ejemplo, lo hice siempre así y nunca tuve esos problemas, es decir, yo a las siete y media de la mañana ya estaba tomándome mi café con mis madrugadores amigos, periódico en mano y comentando lo esencial.
– Mi cafetulio de hoy, me mira con cara de extraterrestre y me pregunta petándose de risa ... ¿Oye, Enrique, tú en que año naciste? y el tío se despide dándome dos palmaditas en mi hombro y un cariñoso ... "Dale un abrazo a tu hijo y, ah, paga los cafés que llego tarde".
Feliz día, espero que el día aclare el seso al personal ... ah, y también feliz noche a todos, hoy es noche de reencuentros felices que lo serán. Solo se trata, a mi edad, de que todos nos lo propongamos.
Fuente: etfreixes.blogspot.com