Imagen: Un sueño, ya, inalcanzable
28 octubre 2018
– Algunos días me pasa por mi imaginación el deseo de ser el Dios inalcanzable que pudiera reparar los males del mundo …
– Otros me gustaría ser el azote divino que el mundo social, político y generacional, necesita, lo cual es algo que se me hace tan necesario como el primer beso madrugador de ese bello ser que ilumina el camino de mi vida ahora, y siempre, lo haya o no, reconocido en todo mi, a veces, poco amable calendario vital …
– Calendario vivido de modo obsesionado apuntando al éxito profesional como vocación principal, por encima de otros sentimientos … y deberes … y placeres.
– Creo, no obstante, que perdí demasiadas plumas para intentar ambas cosas. Ni Dios reparador de males, ni látigo de torpes y mediocres gobernantes, eso se quedará en el libro de pendientes en este paso mundano … quizás en la otra vida lo intente, no sé.
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Fuente: etf1949.wordpress.com