16 abril 2018
La cola de las verduras de los domingos es un lugar imprescindible para poder estar al día de como se encuentra la hija de Pedro, la mujer de Juan, de cuál va a ser el futuro de la economía patria en los próximos meses y hasta de las nuevas y ya poco originales, infidelidades de Antoine, pero lo peor es que hay muchos de los de la cola que cuando les dices que te vas, porque es domingo y porque te esperan tus nietos, ponen cara de sorpresa y hasta, algunos, se atreven a decir en tono tontuno: ¿Hoy es domingo? …
Me da miedo ver cuanta gente hay que les da lo mismo que sea domingo o martes. Nadie les espera. No sé, quisiera creer que exagero, pero, no obstante, me preocupa. Antes, en esos mensajes apostólicos, de la hipócrita verdad de la era, se decía: “Ponga un pobre en su mesa y será usted feliz“. Ahora yo me atrevería a pedir; “Ponga a uno de esos viejos familiares en su vida y lo hará feliz“
Fuente: etf1949.wordpress.com