.......................................................... Fotografía de Lee Jeffries
13 enero 2018
Estábamos en la cola de la Caja X y delante un hombre de mi edad, encorvado, con su chándal y sus bambas, y su compra entre las manos, cara de susto y poca razón, aparentemente, el cual, al llegar al pago, la cajera le dice que no llega con lo que el hombre abriendo el puño había soltado unas monedas y unos billetes arrugados, sobre el mostrador. El hombre, de acuerdo con la chica, empieza a quitar cosas …… y de pronto, detrás mío, oigo su voz, la de mi niña, diciendo: “No, no, páselo todo” y el todo lo fueron por unos pocos euros más, hecho que provocó que tanto la Cajera como ella, mi niña, se les asomaran desde sus enrojecidos ojazos, unas benditas lágrimas. El hecho no tendría mas importancia si no fuera por el acto de solidaridad y arrepentimiento que en mi provocó no haber sido yo capaz de decirlo antes que ella, pero lo mas curioso y mas sorprendente fue que el hombre, con cara bondadosa y haciendo una mueca, como la de un gracioso perrito agradecido, nos dijo; “Gracias, muchas gracias, (sonriendo tristemente), luego paso y les dejo un cheque”.
Fuente: etarrago.tumblr.com